Discos Internacionales

40 Cloud Not­hings Attack On MemoryCloud Not­hings corrían el peli­gro de que­darse en esa peli­grosa tie­rra de nadie en la que tu sonido no queda defi­nido. ¿Solu­ción? Lla­mar a Steve Albini y parir uno de los dis­cos post-adolescentes más con­tun­dente de los últi­mos años. La com­bi­na­ción entre alie­na­ción y rabia, mez­clada con el miedo a cre­cer y el desen­gaño de la entrada en la adul­tez, con­si­guen una com­bi­na­ción gana­dora que sitúa Attack On Memory como uno de los gran­des des­te­llos de 2012. Javi Gómez Martínez

39 Dino­saur Jr. I Bet On Sky¿Esta­ría­mos hablando de I Bet On Sky como uno de los gran­des dis­cos de prin­ci­pios de los noventa si se hubiese publi­cado en esa época? Al que escribe no le cabe duda. El ter­cer disco de los refor­ma­dos Dino­saur Jr. vuelve a dar­nos más de lo que que­re­mos: tee­nage angst a saco, la voz que­jum­brosa de J. Mas­cis, riffs big­ger than life, subido­nes, con­tun­den­cia… Cuesta ima­gi­nar una segunda juven­tud mejor para ellos. Javi Gómez Martínez

38 Actress R.I.P.Lo de Actress no es la gran broma infi­nita de aque­llo que espe­ra­mos, sin uñas (y ya con des­gana), de Aphex Twin. Para que este labe­rinto sonoro se aco­meta en nues­tra cabeza, como ya toda una reali­dad, deje­mos de lado su con­cepto geo­mé­trico y sus ínfu­las de álbum-mensaje mís­tico: su trance, sus sín­co­pes ambient y su elec­tró­nica mini­mal es una audaz inte­li­gen­cia arti­fi­cial (varios metros por delante) a la que no le nie­gas ni un baile. Migue Muñoz

37 High On Fire De Ver­mis Mys­te­riisHigh On Fire ten­drá que morir para ser recla­mado por gene­ra­cio­nes pos­te­rio­res. En 1981 muchos hubie­sen pegado graz­ni­dos pen­sando en unos Motör­head pro­gre­si­vos y, a estas altu­ras, hablar del metal y sus ismos no sirve para nada. El sto­ner de Snake for Divine, ante­rior álbum de High, nos mos­tró que hay que vol­ver al con­cepto de bruto (sin tallar) para que el mani­fiesto del rock resulte, de nuevo, demo­le­dor. Con De Ver­mis Mys­te­riis pene­tran la roca. Migue Muñoz

36 Matt­hew Dear BeamsLa con­ver­sión de Matt­hew Dear al elec­tro­pop ha dado como resul­tado un disco menos inofen­sivo de lo que parece. En Beams, las melo­días pop son el caba­llo de Troya de ela­bo­ra­dí­si­mas tex­tu­ras sono­ras que nos recuer­dan por qué su autor es quien es en el mundo de la elec­tró­nica. Los rit­mos se mez­clan, las bases se dis­tien­den y el resul­tado es una atmós­fera cálida y uno de los álbu­mes más dis­fru­ta­bles del año. Car­los Primo

35 The Men Open Your HeartThe Men no han per­dido el tiempo. Des­pués de su sen­sa­cio­nal debut para Sacred Bones del año pasado, y antes de que nos diese tiempo a dige­rirlo, ya tenía­mos en las manos Open Your Heart. Con la mira puesta en la fac­ción más des­co­no­cida de los ochenta (véase Hüs­ker Dü, véase Wipers) se posi­cio­nan como uno de los gru­pos de refe­ren­cia del pano­rama ame­ri­cano, y yo que me ale­gro. Javi Gómez Martínez

34 Ty Segall Band Slaugh­ter­houseCon tres dis­cos arro­lla­do­res en 2012, el cali­for­niano Ty Segall se con­firma a sus 25 años como el aquí y ahora del garaje, el punk y el rock’n’roll más vivo e intere­sante (con per­miso de sus cole­gas Thee Oh Sees). Pre­ci­sa­mente con Slaugh­ter­house des­borda sus coor­de­na­das habi­tua­les para sumer­gir­nos en un cena­gal de dis­tor­sión que se acerca por momen­tos a los Stoo­ges, rega­lán­do­nos píl­do­ras enve­ne­na­das como ‘I bought my eyes’, ‘The Ton­gue’ o ‘Wave Goodbye’. Colec­tivo G. Piqué

33 Four Tet PinkLo de Kie­ran Heb­den queda claro: su obse­sión por lo abs­tracto ha nece­si­tado de una carrera tocando todos los palos para saber cómo se abren fron­te­ras. Con el sexto tra­bajo de Four Tet no ha lle­gado al final del camino; un mar­gen de manio­bra más y nos pone ante nue­vos rum­bos. Envase con forma de colec­ción de sin­gles expe­ri­men­ta­les (hasta el silen­cio apa­rece), pero de fondo bai­la­ble. Lo suyo es elec­tró­nica con miras o todo lo que sea post. Migue Muñoz

32 Japan­droids Cele­bra­tion RockPonién­do­nos faci­lo­nes (el ter­cer disco de los de Van­cou­ver entra fácil y rápido), Cele­bra­tion Rock es el con­tu­ber­nio rock más vital y enér­gico de 2012, con lo que su epí­teto no miente. El des­me­lene gara­jero es urgente y su ener­gía es difí­cil de medir pero, sin embargo, no te agota, deja poso y tiene melo­días de órdago bajo sus gui­ta­rras indies que lo con­vier­ten en un tra­bajo de mayor reco­rrido que el que mues­tra en apa­rien­cia. Migue Muñoz

31 Pea­king Lights Luci­fer Luci­fer no ha supuesto cam­bio radi­cal en la música de Pea­king Lights. 936 fue uno de los dis­cos mejor aco­gi­dos del año pasado, tra­tado como una joya rara y exó­tica des­cu­bierta en medio de una selva expe­ri­men­tal. Sin embargo, nos siguen fas­ci­nando con cada nueva can­ción del álbum: su deli­cada forma de tra­tar las melo­días, con esa sin­to­nía bien mace­rada de reg­gae, tro­pi­cal, synth pop e incluso la voz de su hijo, siem­pre son un dulce remanso psi­co­dé­lico car­gado de emo­cio­nes con­te­ni­das. María José Cuesta Escribano

30 Killer Mike R.A.P. MusicEsta es la his­to­ria de un chico que bajo el para­güas de Out­kast corre como corre Tom Cruise para Holly­wood. Pero si al astro de la Cien­cio­lo­gía le con­ce­de­mos una amnis­tía por ser el que mejor corre ante la cámara, R.A.P. Music, sexta carrera de Michael Ren­der, posee el mejor fondo del hip hop de 2012: dureza en el paso y vas­tos recur­sos para tem­plar o ace­le­rar la caden­cia de la voz sobre el beat. Migue Muñoz

29 Flying Lotus Until The Quiet ComesSte­ven Elli­son (Flying Lotus) ha logrado una vez más sor­pren­der­nos con su futu­rista con­cep­ción del hip-hop. En esta oca­sión las cola­bo­ra­cio­nes musi­ca­les de Thom Yorke, Niky Randa, Ery­kah Badu, Thun­der­cat y Laura Dar­ling­ton nos dan cuenta de la posi­ción que el pro­duc­tor cali­for­niano ocupa actual­mente en la escena musi­cal. En menos de una década ha logrado impo­nerse como uno de los estan­dar­tes del pres­ti­gioso sello Warp Records y es uno de los refe­ren­tes impres­cin­di­bles para cual­quier crea­dor de hip-hop, dubs­tep o gli­cht. Car­los Fontaneda

28 Mis­sion Of Burma UnsoundMis­sion Of Burma nos han traído este año el que ya es su cuarto disco tras su vuelta en 2004. Sea­mos cla­ros, pocos come­ba­cks nos han dejado tanto mate­rial de pri­mera y se mere­cen reco­ger lo que sem­bra­ron cuando muy poca gente daba un duro por ellos. En Unsound siguen a lo suyo y los resul­ta­dos son incons­tes­ta­bles. Parece que no han pasado los años para uno de los gru­pos (¿EL grupo?) que más lus­tre dio al post-punk más ague­rrido. Javi Gómez Martínez

27 Django Django Django DjangoTras darse a cono­cer con un sin­gle, ‘Default’, indis­cu­ti­ble tra­llazo pop de tin­tes elec­tró­ni­cos, Django Django vol­vie­ron a des­co­lo­car al per­so­nal con un disco más cer­cano a los soni­dos orgá­ni­cos que a la elec­tró­nica que cabía espe­rar tras su ade­lanto. Lejos de decep­cio­nar, este giro les hizo bri­llar con aún más fuerza. Un poco de rock, algo de psi­co­de­lia y tin­tes taran­ti­nia­nos para un debut fresco y chis­peante. Zuri Negrín

26 Cat Power SunLo de esta mujer no tiene nom­bre. Des­pués de fac­tu­rar un puñado de álbu­mes redon­dos en el terri­to­rio del folk, la can­tau­tora Chan Mars­hall deci­dió vol­ver a girar en la rotonda tras su rup­tura sen­ti­men­tal, y ofre­cer con Sun una obra pop con­tem­po­rá­nea, que reju­ve­ne­cía de golpe su sonido y, a sus recién cum­pli­dos 40, la vol­vía a poner en el punto de mira de la moder­ni­dad. Zuri Negrín

25 Rufus Wain­wright Out Of The GameEl sép­timo album de Rufus es, sin duda, el más pop. La mano de Mark Ron­son es per­fec­ta­mente iden­ti­fi­ca­ble en temas como el que da nom­bre al disco o la impe­ca­ble ‘Song of you’. Hay ecos del Rufus amante del music hall en ‘Ras­hida’ y del bala­dista des­car­nado en ‘Cand­les’. Quizá Out of the Game no nos dé la dosis meló­dica a la que esta­mos acos­tum­bra­dos pero prueba que la de Wain­wright es una de las voces más sóli­das del pano­rama, en el género que sea. Leti­cia Gar­cía Guerrero

24 Twin Sha­dow Con­fessMuchos han inten­tado revi­vir el pop de los ochenta, pero Twin Sha­dow lo ha hecho con una cali­dad por encima de la media: ela­bo­rada pro­duc­ción, exce­lente voz y cali­dad de las letras. Bien com­bi­na­dos por un bar­man gene­ran el mejor de los Man­hat­tan y, a pesar de que George Lewis Jr. reside en Broo­klyn, pode­mos ase­gu­rar que se trata de un coc­tel per­fecto para acom­pa­ñar la escu­cha del disco en cual­quier club de la Gran Man­zana. El músico de ori­gen domi­ni­cano logra una obra sólida y ape­te­ci­ble, que recuerda mucho a los dora­dos momen­tos de la indus­tria dis­co­grá­fica en cuanto a pro­duc­ción y resul­tado final. Car­los Fontaneda

23 Bat For Las­hes Haun­ted ManYa la por­tada nos anun­cia que vamos a encon­trar­nos con una Natasha Khan al des­nudo. The Haun­ted man es más con­te­nido que su ante­rior Two Suns, pero tam­bién más inti­mista y, quizá, menos comer­cial. Temas como ‘All your gold’ o ‘Marilyn’ nos hacen creer que Bat for Las­hes ha encon­trado su sonido, dejando atrás las sem­pi­ter­nas com­pa­ra­cio­nes con Björk o Kate Bush. Y ‘Laura’, el pri­mer sin­gle, puede que sea una de las can­cio­nes más bellas del año. Leti­cia Gar­cía Guerrero

22 Sha­ron Van Etten TrampSerá difí­cil encon­trar una lan­gui­dez más atra­yente entre la lista de lo mejor del año. El des­ga­rro de la dis­tan­cia, del desamor y de la sole­dad se abren camino en el disco atra­pando el oído como una sirena; arras­tra a los ojos, a las manos, al eco mismo de la ausen­cia. Con su ins­tru­men­ta­ción sen­ci­lla y reverb de cueva hele­nís­tica, pre­senta doce temas para cerrar los pár­pa­dos de prin­ci­pio a fin. El tema Give out des­arma. Óscar Valero

21 Purity Ring Shri­nes Shri­nes suena como si una nebu­losa infi­nita, oscura y uni­forme fuera mutando pro­gre­si­va­mente su forma y, mien­tras gira en una espi­ral de soni­dos pop, dub y elec­tró­ni­cos, pue­des sen­tir cómo de manera uni­forme y cui­dada se com­pe­ne­tran las voces leja­nas con ele­men­tos pura­mente cós­mi­cos y hasta psi­co­dé­li­cos. Sin duda Megan James y Corin Rod­dick hicie­ron muy bien en madu­rar su idea sin prisa para dar­nos un álbum sen­sual y suge­rente, pero tam­bién per­tur­bado e ines­ta­ble. Puro amor. María José Cuesta Escribano

20 DIIV Ois­hinEl debut de los neo­yor­ki­nos DIIV ha sido uno de los gran­des des­te­llos de este año. Melo­días enso­ña­do­ras, rebo­zado Sarah Records y el punto de mira puesto en todo el pop (sí, pop) de prin­ci­pios de los ochenta. Pre­cio­sismo, barro­quismo y vapo­ro­si­dad dán­dose la mano en el que debe­ría ser el disco de cabe­cera de todo amante de los gran­des ído­los indies ochen­te­ros. Eso sí, más genia­li­dad que pla­gio. Javi Gómez Martínez

19 Domi­ni­que A Vers les lueursMás de dos déca­das de carrera ava­lan a un artista como Domi­ni­que A, cuyo prin­ci­pal valor es saber cómo hacer bue­nas can­cio­nes, acom­pa­ña­das por un logrado sonido y una buena pro­duc­ción. Pero nada más impor­tante que lo pri­mero, las can­cio­nes. Pre­ci­sa­mente, de gran­des can­cio­nes de pop lumi­noso no carece Vers les lueurs, último disco del músico galo. Val­gan como ejem­plos temas como la exqui­sita ‘Loin du soleil’, la intensa ‘La pos­se­sion’ o la mágica ‘Rendez-nous la lumière’. Gabriel Górriz

18 Metz MetzSiem­pre anda­mos a vuel­tas con el post-hardcore y, ahora que Dou­ble Dag­ger deci­die­ron reti­rarse, hace algo más de un año nos lle­ga­ron Metz desde Canadá. Están cla­ras las influen­cias y los resul­ta­dos son un buen puñe­tazo en la cara: sonido apre­ta­dito, velo­ci­dad de cru­cero y angus­tia post-adolescente. Cuesta saber hasta qué punto su sonido sucio y sudo­roso es fruto de sus direc­tos o del inge­niero de sonido, pero lo que está claro es que, al igual que Holo­grams, Metz han regado este 2012 con mucha san­gre y mea­dos (y todo esto escu­da­dos en el cada vez más pul­cro label Sub Pop). Para que­darse muy a gusto, vaya. Javi Gómez Martínez

17 Dirty Pro­jec­tors Swing Lo Mage­llanLejos de repe­tir la exi­tosa fór­mula de su pre­de­ce­sor, la banda de Dave Longs­treth deci­dió ofre­cer este año su disco más acce­si­ble y dis­fru­ta­ble. Swing Lo Mage­llan des­plaza el punto de vista de lo expe­ri­men­tal a lo ase­qui­ble, sin caer en lo ordi­na­rio, y el resul­tado es una deli­ciosa colec­ción de can­cio­nes mar­ca­da­mente pop, estri­bi­llos y coros fácil­mente tara­rea­bles hasta en la ducha y una pro­duc­ción sen­ci­lla­mente impe­ca­ble. Zuri Negrín

16 Andy Stott Luxury Pro­blemsUna de las mayo­res sor­pre­sas de la tem­po­rada. En ape­nas un mes desde su publi­ca­ción, Luxury Pro­blems ha sedu­cido a crí­tica y público. La oscu­ri­dad indus­trial del sonido Man­ches­ter se ha popu­la­ri­zado. Entre las manos, el doble vinilo demues­tra una obra cui­dada y dura­dera, fan­tás­tica por­tada, trans­pa­ren­tes dis­cos y un con­te­nido espec­ta­cu­lar que se mueve entre el dubs­tep de Burial y el tecno de Mono­lake. Era impo­si­ble que no estu­viera entre los mejo­res dis­cos del año. Car­los Fontaneda

15 EL-P Can­cer For CureEl bucle por el que te lle­van los pri­me­ros segun­dos de Can­cer 4 Cure burla los lími­tes del break­beat de Essex de aque­llos 90s. Pero ese espe­jismo remite cuando una pro­duc­ción magis­tral­mente tocada por reglas de ritmo rebelde revela que El Pro­ducto lo ha vuelto a hacer: el impacto no parece remi­tir. Un ver­gel futu­rista, hip­nó­tico y fre­né­tico lleno de dis­tor­sio­nes y sobre­do­sis que debe­ría ser la envi­dia sana del hip-hop (y la elec­tró­nica) under­ground. Migue Muñoz

14 Death Grips The Money StoreDeath Grips no se andan con cor­ta­pi­sas mora­lis­tas ni esti­lís­ti­cas y por eso hacen lo que les da la gana, siem­pre con atrac­ti­vos y sor­pren­den­tes resul­ta­dos. The Money Store es la prueba feha­ciente de que hay sen­ti­mien­tos poco explo­ra­dos pero muy efec­ti­vos artís­ti­ca­mente como la rabia o la vio­len­cia, y que el fondo, el punk-rap más expe­ri­men­tal, visio­na­rio y revien­ta­ve­nas actual, les per­te­nece ínte­gra­mente a ellos. María José Cuesta Escribano

13 Ariel Pink’s Haun­ted Graf­fiti Mature The­mesEl pro­pio Ariel con­taba hace unos meses a Pit­ch­fork que su prin­ci­pal inten­ción cuando comenzó a sacar mate­rial com­pul­si­va­mente en todo tipo de for­ma­tos era hacer algo con­de­nado al fra­caso. Para su des­gra­cia, tanto en Before Today como en este Mature The­mes ha demos­trado ser una autén­tica enci­clo­pe­dia de pop sin­té­tico y rock cazu­rro, y ha vuelto a parir un disco sen­sa­cio­nal. Con­de­nado al éxito, más bien. Javi Gómez Martínez

12 The xx CoexistDes­pués de su cele­brado, y nunca bien pon­de­rado disco de debut homó­nimo, The xx pre­sen­ta­ban este 2012 su segundo álbum Coexist. El nuevo largo lo podría­mos defi­nir como una sen­sa­cio­nal con­ti­nua­ción del ante­rior. El sonido típico del grupo, todo un hallazgo, basta y sobra en este segundo álbum para man­te­ner a The xx en la pri­mera línea del pano­rama musi­cal mun­dial y demos­trar la arro­lla­dora per­so­na­li­dad de la banda. Gabriel Górriz

11 Gri­mes VisionsLa joven cana­diense Clare Bou­cher ha logrado colarse entre los mejo­res dis­cos del año. No nece­sita a nadie más, ella sola ha pro­du­cido un disco impac­tante com­puesto a base de sin­te­ti­za­do­res, cajas de rit­mos y voces ange­li­cal­mente tene­bro­sas, mez­cla de Björk, Enya y Aphex Twin en un estilo que la artista define como ADD music. Y es que Gri­mes se ha con­ver­tido en algo más que un fenó­meno musi­cal: es ten­den­cia, una marca, mains­tream y under­ground fusio­na­dos para dejar­nos un pro­ducto nada des­de­ña­ble. Car­los Fon­ta­neda García

10 Gods­peed You! Black Empe­ror Alle­lu­jah! Don’t Bend! Ascend!El grupo cana­diense de post-rock ins­tru­men­tal, tras diez años de silen­cio, se crece en este sen­sa­cio­nal último álbum Alle­lu­jah! Don’t Bend! Ascend!. Cua­tro cor­tes para un disco impac­tante, de prin­ci­pio a fin, donde cada uno de ellos te trans­porta a un uni­verso de den­sas atmós­fe­ras, a tra­vés de una neblina de ensue­ños que hace al oyente ele­varse sobre las nubes sóni­cas gene­ra­das, tanto por la fuerza y el arre­bato de las gui­ta­rras, como por la con­tun­den­cia e inten­si­dad de una bate­ría empleada con fie­reza. Todo ello sin evi­tar peque­ños toques de sor­presa que, al mar­gen de la gene­ra­li­dad pro­gre­siva del disco, lle­nan de mati­ces el viaje sonoro al que invita el grupo de Mon­treal. Gabriel Górriz

09 Spi­ri­tua­li­zed Sweet Heart, Sweet LightJason Pierce, nom­bre más que impres­cin­di­ble en la his­to­ria de la música, se enfrentó a la com­po­si­ción del mate­rial que con­forma este álbum desde la angus­tia y la enfer­me­dad. Sweet Heart, Sweet Light asciende a un nuevo nivel en su melan­co­lía lóbrega, des­pa­chada en fra­ses tan dolo­ro­sas como “a veces pre­fe­ri­ría estar muerto, por­que solo los vivos pue­den sen­tir el dolor”. Ese dolor al que Pierce se refiere ha sido una cons­tante en la dis­co­gra­fía de este super­vi­viente –recor­de­mos que ha estado al borde de la muerte en varias ocasiones-. Com­pone en este tra­bajo pie­zas que, lejos de caer en el melo­drama, abor­dan la aflic­ción con una ilu­mi­nada pro­duc­ción que con­trasta con los des­ga­rra­do­res tex­tos. El cie­rre del disco, con una extá­tica ‘So Long You Pretty Thing’, con­si­gue ele­var­nos a un arre­bato exis­ten­cial que nos lleva de viaje hacia las nubes mien­tras sue­nan coros celes­tia­les. Épico. Zuri Negrín

08 Grizzly Bear Shields¿Dónde está el techo para Grizzly Bear? Esta es la pre­gunta que me hago cons­tan­te­mente tras pen­sar en lo insu­pe­ra­bles que ya me pare­cie­ron Yellow House y Vecka­ti­mest, autén­ti­cas gemas del pop barroco de orfe­bre­ría que prac­ti­can los de Broo­klyn. Siem­pre inten­sos, siem­pre desa­fian­tes, pero a la vez cui­dando hasta las últi­mas con­se­cuen­cias la esen­cia pop de un pro­yecto que ha deli­mi­tado junto a coe­tá­neos como Ani­mal Collec­tive o Deer­hun­ter lo que den­tro de cin­cuenta años se enten­derá como el pop del siglo XXI. En Shields vuel­ven a des­ple­gar una sen­si­bi­li­dad y una des­treza para la crea­ción de melo­días y atmós­fe­ras fuera de la liga de la mayo­ría de gru­pos de su tiempo, demos­trando unas cotas de genia­li­dad de fuera de este mundo. Ya pode­mos afir­mar rotun­da­mente que no hay otro grupo igual, y no pode­mos más que feli­ci­tar­nos de ello. Javi Gómez Martínez

07 Tame Impala Lone­rismA Tame Impala, o ten­dría­mos que decir a Kevin Par­ker y sus nume­ro­sos pro­yec­tos para­le­los (¡ojo a Mond!) ya los tene­mos cala­dos. Y eso es bueno. Tras un segundo álbum ya tie­nen algo incon­fun­di­ble. Ence­rrán­dose en una habi­ta­ción pro­pia a la que sólo parece dejar entrar a Dave Frid­mann (The Fla­ming Lips, Mer­cury Rev), y en la que revi­siona el pasado rees­cri­bién­dolo sin poses, mol­dea Lone­rism: una apuesta arries­gada de rock ácido pero artís­ti­ca­mente honesto. En su ampli­tud de miras esti­lís­ti­cas en torno al alu­ci­nó­geno old-school han parido un disco 100% psi­co­dé­lico, muta­ble y líquido que no nece­sita temas pega­di­zos a los que vol­ver en el repro­duc­tor. No rein­ven­tan la psi­co­de­lia ni pre­ten­den arti­cu­lar su men­saje de fondo para acti­var con­cien­cias. Lo de estos aus­tra­lia­nos ven­dría a ser la ver­sión melan­có­lica, evo­ca­dora y flo­tante del hedo­nismo de MGMT: Tame Impala son el atar­de­cer vera­niego y aque­llos lo que viene des­pués. Migue Muñoz

06 Swans The SeerNo hay nada más mas­to­dón­tico en este 2012 que lo nuevo de Swans. Abso­lu­ta­mente reci­cla­dos y resu­ci­ta­dos de entre las tinie­blas, ata­can fron­tal­mente con un sonido más cen­trado en tex­tu­ras y cons­truc­cio­nes que rozan lo medie­val y que vuel­ven a lle­var al oyente hasta el éxta­sis rui­dista máximo. Y tam­poco pode­mos dejar de rego­ci­jar­nos en la vuelta de la mítica Jar­boe para cola­bo­rar en un par de temas. Habrá quien aún eche de menos su época más tur­bu­lenta a fina­les de los ochenta, pero es de jus­ti­cia decir que Swans han lan­zado en pleno 2012 uno de los álbu­mes más defi­ni­ti­vos de su carrera, y eso no es poco cuando se lleva más de 30 años bebiendo lava a dia­rio como hace Michael Gira. El acon­goje es gene­ral. Javi Gómez Martínez

05 Ken­drick Lamar good kid m.A.A.D. CityQué­date con toda la decla­ra­ción de inten­cio­nes que tiene la con­jun­ción Dr. Dre y su ciu­dad natal, Com­pton: punto álgido (en el mapa) den­tro de la cro­no­lo­gía del hip hop. Muy activo en el micro, el rapero de 25 años Ken­drick Lamar, apa­dri­nado por el otrora gangsta de N.W.A., es diri­gido en un deve­nir artís­tico que sienta las bases de un estilo per­so­nal (su temá­tica es íntima: cre­ci­miento en un Com­pton lleno de armas de fuego y robo de autos) que desa­fía a sus con­tem­po­rá­neos, con menor dureza for­mal de la que podría­mos pre­ver, pero con una con­ten­ción sin estri­den­cias. good kid, m.A.A.d city está armado de una bri­llante tona­li­dad des­crip­tiva que se des­liza tanto entre sam­ples jaz­zís­ti­cos como indus­tria­les, siem­pre con una dic­ción pode­rosa y segura. Y esto sólo es la punta de lanza de un álbum que suena expe­ri­men­tal y clá­sico, potente y deli­cado, y en el que hasta el uso del turn­ta­blist se con­tiene en aras del resul­tado artís­tico. Migue Muñoz

04 Fiona Apple The Idler Wheel…Aun­que pudiera no pare­cerlo, lle­vá­ba­mos siete años sin noti­cias de ella. Siete años en los que la han imi­tado hasta la sacie­dad las supues­tas nue­vas divas del pop alter­na­tivo. Pero llegó 2012 y por fin vol­ve­mos a tener mate­rial nuevo de Fiona Apple. Y qué mate­rial. Su nuevo disco, de lar­guí­simo título, se mece entre lo des­ga­rra­dor y lo tierno coci­nando a la per­fec­ción un com­pen­dio de emo­cio­nes huma­nas a flor de piel. Baste el pre­cioso corte que abre el álbum, ‘Every Sin­gle Night’, para dar cuenta de ello gra­cias a sus jue­gos infan­ti­les y arre­glos pre­cio­sis­tas que enamo­ran hasta al más duro. Y aún hay más: tra­lla­zos a golpe de per­cu­sión en ‘Dare­de­vil’ o enre­ve­sa­das pro­duc­cio­nes voca­les en ‘Hot Knife’, son solo dos ejem­plos. Un paso más en su camino a la glo­ria musi­cal, y todo un acierto en su más que indis­cu­ti­ble carrera. Zuri Negrín

03 Chro­ma­tics Kill for loveTea­tra­li­dad, dra­ma­tismo, éxta­sis y nos­tal­gia se fun­den en cada uno de los temas de Kill For Love dando forma a una de las gran­des sen­sa­cio­nes del año que ter­mina. Sin hacer dema­siado ruido, Chro­ma­tics han con­se­guido colarse en el ima­gi­na­rio colec­tivo con un disco enso­ña­dor y bai­la­ble, pero tam­bién triste y des­ga­rra­dor. Nin­gún lan­za­miento de este año con­tiene seme­jante incon­ti­nen­cia de sin­gles de altura, y junto a su inse­pa­ra­ble Alberto Ros­sini han dado lugar a un arte­facto audio­vi­sual cuya poten­cia estriba en la esti­li­za­ción hiper­tró­fica de una música (el ita­lo­disco) y de una ima­gen (el VHS, el Super 8) que tan solo pue­den lle­var a un momento mágico y único, a un disco del que segui­re­mos hablando den­tro de treinta años para defi­nir lo que era la música en 2012. Imá­ge­nes borro­sas, espec­tros noc­tur­nos y refle­jos dora­dos. Los ita­lia­nos lo han hecho mejor. Javi Gómez Martínez

02 Beach House Bloom Cada nuevo adve­ni­miento de Beach House crea muchas expec­ta­ti­vas en el pano­rama musi­cal. Si pen­sá­ba­mos que su pri­mer disco homó­nimo difí­cil­mente sería supe­ra­ble, apa­re­ció Devo­tion en 2008 vol­viendo a des­ta­car nota­ble­mente entre crí­tica y público. Dos años des­pués apa­rece Teen Dream con can­cio­nes tan míti­cas ya como ‘Zebra’, ‘Nor­way’ o ‘Walk in The Park’ y de nuevo vuel­ven a dejar­nos con la boca abierta ante su apa­rente faci­li­dad para crear álbu­mes que nunca bajan de la media de 9. Así las cosas, Bloom cau­saba ner­vios y expec­ta­ción máxima ante la posi­bi­li­dad de ser un punto de infle­xión para Vic­to­ria y Alex. Más des­pués de que en febrero saliera ‘Myth’ como pri­mer sin­gle, con el que pudi­mos sen­tir de nuevo esa cali­dez, pro­fun­di­dad y deli­cada belleza que una y otra vez son capa­ces de trans­mi­tir. Bloom es sen­ci­lla­mente la pala­bra per­fecta que define el cuarto disco de los de Bal­ti­more: sin duda alguna, se encuen­tran en plena flo­ra­ción o fase de madu­rez crea­tiva y artís­tica en la que dan pasos tan lar­gos como fir­mes y jus­ti­fi­can con cada nuevo corte del disco (‘Wild’, ‘The Hours’, ‘New Year’, ‘Wis­hes’, cual­quiera, todas) que su estilo es sim­ple­mente sublime, con clase. Un disco per­fecto. María José Cuesta Escribano

01 Frank Ocean chan­nel ORANGELe cono­ci­mos hace no mucho con una mix­tape inta­cha­ble, Nos­tal­gia, ULTRA, que ya nos hacía pre­sa­giar su talento. Sin embargo ha sido con su pri­mer álbum ofi­cial, chan­nel ORANGE, cuando el cali­for­niano Frank Ocean ha con­se­guido la pro­di­giosa hazaña de des­em­pol­var y moder­ni­zar un género, el R&B, tan her­mé­tico y estan­cado en lo con­ven­cio­nal. Y es que pocas veces un mismo tra­bajo navega a seme­jante pro­fun­di­dad en las rela­cio­nes sen­ti­men­ta­les y, en un tri­ple mor­tal hacia delante, des­nu­dán­dose en lo per­so­nal escri­biendo sobre­co­ge­do­ras can­cio­nes de amor a des­ti­na­ta­rios del mismo o dife­rente sexo. Bala­do­nes como ‘Thin­king Bout You’ o ‘Bad Reli­gion’ logran emo­cio­nar y remo­ver sin titu­beos nues­tras entra­ñas con letras espec­ta­cu­la­res car­ga­das de sen­si­bi­li­dad y can­ta­das, ade­más, con una dul­zura y buen gusto envi­dia­bles. En el plano de los medios tiem­pos juega tam­bién al caba­llo gana­dor en tema­zos como ‘Lost’ y ‘Super Rich Kids’. Ade­más, el miem­bro de Odd Future intro­duce algu­nas cola­bo­ra­cio­nes de lujo –como Earl Sweats­hirt o John Mayer- y se libera por com­pleto en un disco gene­roso, de pro­duc­ción inta­cha­ble y deli­cioso ritmo ascen­dente en un tra­cklist al que no le sobra abso­lu­ta­mente nada. Y encima, cuando ya esta­mos ren­di­dos a sus pies, aún le queda espa­cio para la épica en can­cio­nes tan indis­cu­ti­bles como ‘Pyra­mids’, pro­ba­ble­mente la can­ción del año. Una orgía musi­cal de casi 10 minu­tos que resume un álbum redondo, un clá­sico ins­tan­tá­neo lla­mado a ser recor­dado durante gene­ra­cio­nes. Zuri Negrín

Play­list Koult
Dis­fruta de una selec­ción de can­cio­nes de nues­tros dis­cos favo­ri­tos de 2012.

2 Comentarios

  1. Carola dice:

    Me encanta la lista, pero que no hayáis metido a Alt-J no tiene perdón!!!

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