A Captured Tracks acudimos como el que va a misa todos los domingos. Como discográfica tienen un gusto tan marcado y de calidad tan contrastada que no importa lo que nos vendan, porque confiamos en ellos con los ojos cerrados. No podemos hacer otra cosa si tenemos en cuenta que gracias a este label hemos descubierto algunos de los grupos y artistas que más han marcado la música pop alternativa de los últimos años. Por citar a algunos: Beach Fossils, DIIV, Wild Nothing, The Soft Moon, Craft Spells, Soft Metals,… Es desde todo punto de vista justo afirmar que Captured Tracks no solo son una gran discográfica, sino que no tienen parangón como curators de un tipo muy determinado de sonido, el que se mueve entre la nostalgia de tiempos pasados y una sensibilidad pop hiperdesarrollada.
Partiendo de estos prolegómenos, el último lanzamiento de esta casa discográfica son Holograms, banda de Estocolmo que apuesta por un sonido contundente, mezclado con influencias marcadamente post-punk pero que también remite a artistas ya presentes en Captured Tracks como Blank Dogs. El disco arranca con Monolith, apuntando a unos The Gun Club enfebrecidos, aunque desgraciadamente el disco no se desarrolla mucho más por estos derroteros. Así, Chasing My Mind entronca directamente con todo el punk rápido y sesudo de Wire, mientras que Memories Of Sweat tiene mucho de rock rápido y drogota. El resto del disco acusa demasiada homogeneidad y se apunta al carro del punk más afectado por el pop, siempre salpicado de teclados ochenteros, aunque yendo demasiado a piñón fijo.
En general la sensación es que el perro ha salido menos mordedor de lo que se esperaba, muchas de las canciones se quedan a medio camino y dan una fuerte sensación de agotamiento de la fórmula, lo cual no es muy positivo tratándose este de un álbum de debut. Y si bien a veces consiguen acercarse a lo mejor de referentes claros como The Pop Group o PIL, otras tantas se acercan a estos mismos en su etapa más decadente.
El debut de Holograms deja pues un sabor agridulce, ya que el potencial de algunas composiciones contrasta fuertemente con las ideas difusas y desarrollos cuestionables de otras muchas. Además, la débil personalidad de los suecos como grupo no ayuda a diferenciarles demasiado de todo el revival post-punk y de muchísimas otras bandas que pueblan el panorama alternativo. Duele decirlo, pero esta vez en Captured Tracks solo han acertado el tiro de refilón, aunque seguiremos acudiendo a ellos asiduamente, que ya han sido muchos años.











[…] os habíamos hablado en Koult de Captured Tracks como uno de los labels más interesantes de los últimos años. Empezando desde cero se […]