Francesco Piccolo (Caserta, 1964) debe de tener la casa atestada de post-its. De notas. De palabras, frases sueltas desperdigadas. Este autor, que vive en Roma, es de esos escritores que recogen el poso de lo más insignificante para darle sentido con dosis de un humor curioso, para no dejar de cuestionarse hasta lo supuestamente más manido y aceptado. Porque parece que para Francesco, todo lo que le rodea es nuevo.
Momentos de inadvertida felicidad es como ponerse ante un espejo a hablar en alto. A decir todas esas cosas que no te atreviste a confesar(te). A indagar en aquellos placeres secretos, las manias, los caprichos. El autor profundiza en aquellos momentos cotidianos, tan diarios, en la desolada Roma de agosto y a través de unas anotaciones mentales rubrica esos comportamientos comunes que nos han sacado de más de un apuro.
Podría servirnos como un manual de psicología doméstica, fácil de leer, que te lleva desde el gusto por el aburrimiento hacia lo corriente y mundanal del ser humano. Historias breves de planes fallidos, de personas que se encuentran a deshoras, de preguntas sin respuesta. La valía de Momentos de inadvertida felicidad radica en lo incasificable de su propuesta. En su humor cotidiano y tierno.
En este libro, el escritor italiano defiende a capa y espada el placer por el aburrimiento, y lo que acarrean las horas supuestamente muertas. Si debe de haber un libro apropiado para el verano, éste sería la compañía perfecta. Un libro de textos breves, de lectura ágil y en el que cualquier lector encontrará referencias en las historias rocambolescas y curiosas que retrata el autor. Un libro para llevar a la playa o a la montaña, que además no requiere una atención exclusiva.
Francesco Piccolo esboza las actitudes y pensamientos cotidianos más comunes con textos breves, anotaciones e historias concisas que llegan y conectan el pensamiento del ser humano diario con la obra, siendo ahí donde radica la fuerza de la obra: en la espontaneidad de la escritura y en la óptica humorística y tierna (en ocasiones surrealista) de las historias con las que empatiza con el lector que no busca una gran historia, sino muchas, breves y diversas.
Este libro es también un guiño. Ese gesto insensato en el que reconocernos. Una nueva manera de observar. De anotar cualquier percepción o pensamiento en voz alta. Es el reflejo en el espejo de lo estúpidos que somos a veces y de lo poco que nos damos cuenta de esos momentos inadvertidos que dejamos pasar. De los que no nos damos cuenta. Y no llegamos a atrapar la felicidad. Francesco Piccolo nos llama a rebelarnos. A que encontremos esos momentos. A ser algo más felices. Y para ello, nos muestra que no se necesita mucho. Lo podemos conseguir hasta tumbados en la cama observando el techo como si fueran estrellas.
El autor presentará hoy este libro junto al escritor y periodista Márius Serra en La Central a partir de las 19:30h, en la calle Mallorca 237, Barcelona.










