Carmina es una señora de 58 años que regenta una venta en Sevilla donde se venden productos ibéricos. Tras sufrir varios robos y no encontrar el apoyo de la aseguradora, inventa una manera de recuperar el dinero para sacar a su familia adelante. Mientras espera el desenlace de su plan reflexiona en la cocina de su casa sobre su vida, obra y milagros.
Esa misma sinopsis es la que aparece insertada, tanto en el DVD que Cameo ha distribuido por varios puntos de venta, como en la ficha informativa de la web de filmin. Dos opciones para visionar la ópera prima como director y guionista del sempiterno Luisma de Aida, un Paco León que arropado por las interpretaciones de su madre (Carmina Barrios) y su hermana (María León), apuesta por una obra mínima y sencilla que se estrena en formato DVD y vía online un día antes de que se exhiba en pantalla grande.
En apariencia, lo que la sinopsis sintetiza es lo que se pretende: un “I will survive” andaluz, natural, oriundo, localizado. Una hora y diez minutos de costumbrismo autóctono con mensaje férreo en lo de “sacar adelante a la familia”. Y punto, no más. Aunque eso, volvemos a recalcar, en apariencia. Por mucho que el cartel y los créditos de apertura nos marquen en grana sobre oro un título capital en mayúscula y punto final (CARMINA O REVIENTA.), Paco León desarrolla toda su película con un bagaje mucho más enriquecedor que lo que abarca esa sinopsis, ese título, ese punto y final. El apellido León está omnipresente pero no hablamos de ningún drama social, de clase media urbana con pomposidad pogre y resultados apañados y arcaizantes como los de Fernando León de Aranoa. Aquí hay bagaje cómico nativo y universal, desde Sevilla a Japón, deleitándose en los aires de comedia costumbrista de tintes mediterráneos (italianos) sin cortapisas intelectuales puestas con calzador.
Con el hecho de que se trabajen a la par registros de ficción y de documental, se logra atrapar la serindipia de lo improvisado. La mirada a cámara y la verborrea fluida arrima el discurso stand-up comedy, y al yuxtaponerse con esa narración no lineal y sincopada el ejercicio de estilo adquiere ligeros matices de farsa y parodia, con mucho sentimiento puesto en ello, pero que puede recordar al estilo de edición de los Testimonios Chanantes o los Celebrities de la Muchachada. León ni siquiera tiene tapujos para conferir protagonismo memorable al subgénero de la comedia gamberra y escatológica (un “reventón” literal en la secuencia que se inicia en un coche y con un pedo) y climatizarlo instantes después con un personaje ebrio, en un banco de extrarradio, farfullando píldoras de ternura como “La vida es tan bonita que parece de verdad”.
Lo grotesco dándole la mano a Lo cursi. John Waters y Totò. Cine de barrio, de patio de vecinos y trapicheos callejeros. Carmina Barrios como una Tony Soprano con vena picaresca hablando colateralmente de nuestra realidad inmediata. Hiperrealismo acentuado por esa vena documental y que nos demuestra que la vida no es como en las películas, sino es más difícil; ficción prefigurada en la máxima de Tom Clancy: “¿La diferencia entre realidad y ficción? La ficción tiene mayor sentido”.












A mi también me gustó mucho, Migue. Carmina es todo un descubrimiento, me recordó a la Jacki Weaver de “Animal Kingdom”, pero en versión cañí, incluso más auténtica. La verdadera matriarca. Un abrazo
Es tan corta y sencilla en su apariencia que al principio puedes pensar que es más de lo mismo, pero tiene mucho dónde rascar.
Es un antidepresibo no e visto peli mejor y que mas se hacerque a la realidad
LA PELICULA, MAS SENCILLA Y MEJOR QUE HE VISTO !!! ESPAÑOLA !!! EN LOS ULTIMOS AÑOS. ME A HECHO REIR, IDENTIFICAR YA QUIEN NO CONOZCA A LOS SEVILLANOS, O ANDALUCEZ. NO SABEN QUE SU CARACTER Y BOQUITA DE PIÑON, ES ESA. MIS PADRES SEVILLANOS, Y YO DE PEQUEÑA LO HE VIVIDO. UN 10 PARA ESTA OPERA PRIMA, ENTRE DOCUMENTAL Y PELICULA. Y SALIDAS DE GUION POR PARTE DE CARMINA. A NACIDO UNA ESTRELLA.