Resulta curioso comprobar cómo en ocasiones la inclusión de la novedad más nimia puede ser suficiente aliciente para filmar una película que finalmente termina contando lo mismo que hemos visto en millones de ocasiones. David Mackenzie nos presenta en este Rock’n’love una cinta sobre dos desconocidos aparentemente muy diferentes, integrantes de dos bandas musicales de distinto género (indie y punk) que por azares del destino son esposados y tienen que soportarse mutuamente mientras se suceden los conciertos en el festival escocés T in the Park, incluidos aquellos en los que ambos deben actuar.
Tal como cualquiera puede imaginar, la relación entre estos dos músicos condenados a entenderse va cambiando a la par que vemos quebrarse sus respectivas frágiles parejas.
Rock’n’love es una cinta pequeña y pretendidamente indie, por lo que no es de extrañar que se hayan fijado en el citado festival como ubicación para desarrollar su historia. La película logra por momentos, gracias a su adecuada ambientación, que te sientas parte de su público y ese termina siendo su mayor encanto, pero chirría que nos cuenten algo tan manido y previsible en semejante escenario y su fórmula independiente tampoco cuaja con su tontorrón y ultra comercial guión.

Ni siquiera su interesante y casi accidental banda sonora salvan esta película del desastre aún con la correcta interpretación de su pareja protagonista que, ciertamente, tienen su química. El experimento no ha cuajado y la tormenta de ideas que supone la película se ha convertido en un desafortunado batiburrillo con un guión imperdonable.










