Ya le estábamos echando de menos. Tras 7 años sin publicar nada, Fiona Apple vuelve con un disco ni mejor ni peor que los anteriores, sino sencillamente en su línea de calidad certificada demostrando una vez más que hay un nicho de la música americana que le pertenece de manera exclusiva y por méritos propios. Y es raro hablar en estos términos de una artista que, no se nos olvide, va por el cuarto disco pese a todos los años que lleva en activo en esto de la música. En The Idler Wheel Is Wiser than the Driver of the Screw and Whipping Cords Will Serve You More than Ropes Will Ever Do (Clean Slate/Epic, 2012) nos encontramos con la Fiona Apple de siempre pero, sin embargo, no podemos evitar sentir una vez más que todo lo que nos trae suena relevante, emocionante y único. Nos encontramos ante el primer disco de la neoyorkina desde ‘When The Pawn…” (1999) en el que no produce Jon Brion, aunque no podríamos decirlo porque su estilo queda intacto y la producción brilla en su sencillez, comprendiendo perfectamente las necesidades de la artista.
Abre el disco la poderosa y a la vez tierna Every Single Night, que actúa a modo de aviso al oyente: ha vuelto y no ha perdido su buen estado de forma y, como siempre, Fiona se acompaña de su piano para dotar de profundidad y amplitud a sus composiciones. En su música no hay ni trampa ni cartón, canciones honestas, con un fuerte peso personal y con un sonido nítido y limpio, que deja al descubierto sus heridas, anhelos y esperanzas, consiguiendo algo que cada vez está más lejos de los artistas de su generación, hacer que su música no se convierta en mera muzak que podemos escuchar mientras leemos el periódico de la mañana sino demandar nuestra atención a cada segundo provocando que la escucha sea intensa pero, a la vez, extrañamente satisfactoria.
Para los que gustan de su facción más juguetona y distraída, en The Idler Wheel… también encontramos canciones como Daredevil o Periphery, en las que atendiendo a sus letras nos damos cuenta de que la intensidad general no está nada diluida, y también encontramos canciones grandilocuentes y atormentadas marca de la casa como las inmensas Left Alone o Regret (esta última a buen seguro la más agresiva del disco). Lo mires por dónde lo mires hay algo en este disco para todo el mundo, ya que Fiona consigue pasar de las atmósferas infantiles al infierno puro, del lamento al suspiro y del neoclasicismo a la vanguardia sin aparente esfuerzo. Para el que escribe, los singles más claros aparte del mencionado podrían ser Valentine o Werewolf, auténticas preciosidades que no hacen sino recordarnos que Fiona Apple no ha vuelto, sino que es una artista con un halo de leyenda que siempre está ahí aunque no saque nuevo material.
En definitiva, el nuevo LP de la neoyorkina vuelve a ser un muestrario de todo lo que nos hizo perder la cabeza por ella a mediados de los noventa y en el que queda claro que, con los años, alcanzará el estatus de culto que ya poseen sus anteriores álbumes. The Idler Wheel… supone el reverso luminoso del siempre complicado álbum de madurez.











El mejor disco del año hasta el momento, tienes razón en decir que no es mejor ni peor que los anteriores, Fiona tiene un sello de calidad en todos sus materiales. Lo que si puedo decir de este trabajo es que uno de los más complejos que haya hecho, Fiona es una artista única, una de las mejores cantoautoras de los últimos 25 años
[…] para la música. Y es que, recapitulando, ya tenemos en nuestras manos nuevos discos de Fiona Apple, Cat Power, Animal Collective, Klaus & Kinski, Chromatics, Swans, The XX, Los Punsetes, Ariel […]