A pesar de que cada día se anuncian nuevos recortes y la cultura sale muy mal parada, el teatro vive un buen momento. Y buena culpan la tienen las jóvenes compañías que, abrochándose el cinturón, dan a luz nuevos e interesantes proyectos.
Pirómano Teatro, compañía granadina nacida en 2010, presenta en Madrid su último trabajo, Extraordinaria Oscuridad. Estrenada en Septiembre de 2011 en la Sala El Apeadero de Granada y después de su paso por el festival sevillano “El teatro que viene”, los días 22, 23 y 24 de marzo estarán habitando la madrileña Sala DT.
El director del montaje, Miguel Rojo, responde:
¿Por qué el Teatro?
Por el otro. Porque es una forma de arte colectiva en la que necesitas del otro para crear, necesitas reunirte con los demás para ofrecer algo… porque lo que ofreces es recibido en el instante por gente que está ahí contigo, en el aquí y el ahora, en la violencia del momento presente. Compartes un tiempo en el que lo importante es el nosotros y todo queda encerrado ahí y queda para siempre. Porque entre el arte y el otro, elijo al otro.
¿Por qué Pirómano Teatro?
Porque éramos un grupo de amigos a los que nos gustaba el teatro y nos gustábamos entre nosotros y decidimos montar una compañía.
¿Cómo surgió?
Hace unos años se organizó en Granada un espectáculo de improvisación deportiva, un Match. La improvisación no estaba tan de moda como ahora y mucho menos en Andalucía. Todos los que organizamos aquél espectáculo éramos primerizos en la impro y muchos también en los escenarios. Aquél espectáculo tuvo muchísimo éxito, tuvimos que dejar el pequeño teatro en el que actuábamos para actuar en la sala más grande de Granada. Allí tuvimos más éxito aún. En aquél espectáculo participábamos más de cuarenta personas. Las cuarenta tenían la misma posición, la misma voz y el mismo voto. La aventura duro tres años, luego las peleas y los malentendidos hicieron que se disolviese la compañía. Normal siendo el gigante con pies de barro que era. Pero en esos tres años dio tiempo a que nos hiciésemos amigos, así que al terminar un grupo de unos ocho actores y actrices decidimos montar Pirómano Teatro.
¿Y el nombre?
(Risas) Estuvimos muchas horas pensando uno. Estábamos muy cansados y llegamos a un ten con ten entre dos: Sofá-cama Teatro y Pirómano Teatro. Varios de los miembros fundadores vetaron Sofá-cama.
¿Qué es Pirómano Teatro?
Cuando fundamos Pirómano Teatro una de las premisas de las que partimos es que queríamos un modelo de ensemble americano en el que se pudiesen incorporar nuevos miembros a la compañía como algo normal, poder invitar a otra gente y así seguir creciendo. Otra era que se realizasen proyectos que interesasen a todos los miembros, pudiendo ser de distintas formas, estilos, géneros, sin necesidad de seguir una línea artística definida. Otra que los integrantes funcionaban en un nivel horizontal, todos eran responsables por igual de la compañía y tenían la misma voz y el mismo voto. No siempre tendrían que desempeñar el papel de actores, sino también de técnicos, directores, distribuidores. La idea era crear una compañía autosuficiente.
¿Qué supone vuestro paso por el teatro de improvisación?
La improvisación es divertida, es entretenimiento. Se lo pasa bien el público y te lo pasas bien tú. No tiene más. O quizá tiene todo eso. Para mí la improvisación es un entrenamiento muy bueno para el actor. Te enseña a ser sincero sobre el escenario, a no esconderte, a abrirte. Te enseña a no tener miedo al fracaso, a aceptarlo. Te enseña a confiar en tu compañía, a saber que ellos te van a sostener. Te enseña a decir que sí a las propuestas del otro. Te enseña a mirar a los ojos y a fortalecer las relaciones. Si todo esto se queda en la improvisación, bien, pero si eres capaz de sacarlo fuera y llevarlo a tu trabajo de compañía te ayuda bastante a posicionarte como colectivo artístico.
¿Qué mirada aporta Pirómano Teatro al panorama teatral actual?
Frente a una sociedad teatral que se sostiene sobre un modelo capitalista; no sólo en lo monetario, también en todo lo que deriva de lo monetario: se crea un proyecto, se hacen castings, se contratan actores, técnicos, escenógrafos, se ensaya y se hace la obra (en los tiempos marcados) para que sea rentable, etcétera. La idea es hacerlo de otra manera.
Montar una compañía que perdure en el tiempo, que sus miembros no sólo creen, que también compartan vida y no se quede todo en la sala de ensayos. Al estrechar los lazos, repercute en el escenario. Persistir, permanecer juntos, continuar. A partir de ahí todo lo que surge es diferente, tiene otra energía, otra implicación.
¿Qué es Extraordinaria Oscuridad?
Extraordinaria Oscuridad es nuestra primera obra enmarcada en lo que podría llamarse teatro contemporáneo o nuevos lenguajes escénicos o teatro posdramático (¡los nombres, ay, los nombres!). También es una manera de acercarnos a nosotros mismos, hablar de nuestras preocupaciones, poner sobre la mesa nuestras preguntas: tanto en el plano personal como en el plano social.
Extraordinaria Oscuridad está basada en Los Ciegos de Maeterlinck, parte de sus temas y sus símbolos, pero filtrados por nuestras vidas. En ella hablamos de estar perdidos, de la necesidad de encontrarnos, de la necesidad de juntarnos y estar juntos, de la ceguera y la oscuridad, de cómo caminar a tientas y seguir caminando. En ella vemos a cinco personajes perdidos y solos en la oscuridad que emprenden un viaje hacia el encuentro del otro.
¿Estrenar Extraordinaria Oscuridad en Madrid?
Es un paso más que nos hace muy felices. Poder salir de nuestro círculo y ofrecer lo que hacemos a gente que no nos conoce o que no ha podido vernos es una bonita oportunidad.
¿Próximas representaciones?
Ojalá.
¿Próximos proyectos?,
Ya veremos. Quizá hundirnos más en la oscuridad. Queda todavía mucho por explorar.
Para más información, su página web: Pirómano Teatro











