En plena época de reivindicación de la Democracia, de movimientos ciudadanos y de crisis global, el dramaturgo catalán Roger Bernat llega al Centro Dramático Nacional con una acción que viene a convertir al público en un Parlamento con capacidad de decidir lo que sucede en escena. Así, los espectadores se ubican en un hemiciclo en gradas donde reciben un mando a distancia con el que pueden votar y decidir.
Según dice el dossier de presentación del proyecto, “en la política actual la función de la palabra es no convencer a nadie mientras las cosas cambian movidas por poderes que no se dicen, y que después de todo no dialogan. Veamos qué sucede si de pronto, a falta de todo poder efectivo, el papel de la palabra vuelve a ser aquel, exquisitamente, originalmente político, de convencer a quien la escucha. Quizá la última playa de la política verdadera se encuentre en esa ausencia total de poder práctico.
Pendiente de voto trata de ser esa última playa. No ya la versión falsa de un verdadero debate parlamentario, sino la versión verdadera del falso debate vigente. No ya ficción de la política, sino política de la ficción: políticos verdaderos contra los verdaderos políticos; o política verdadera contra toda forma de realpolitik.”
Esta acción está coproducida por el Centro Dramático Nacional, el Teatre Lliure y Elèctrica produccions, y se llevará a cabo del 29 de febrero al 4 de marzo en la Sala Francisco Nieva del Teatro Valle Inclán.











