
- Black Mirror
- Ciencia-ficción, Reino Unido, 2011
- Director: Otto Bathurst, Euros Lyn y Brian Welsh
- Reparto: Rory Kinnear, Daniel Kaluuya, Toby Kebbell
- 60 minutos por episodio
- Distribuida por E4
Charlie Brooker es un periodista, guionista de cómics y presentador de televisión británico, conocido sobre todo por ser el responsable de Dead Set (E4, 2008), una serie de cinco capítulos que narraba la aventura de los protagonistas de Gran Hermano en pleno apocalipsis zombie y que se llevó cinco premios Bafta. A finales de 2011 ha vuelto a salir a la palestra con otra miniserie, aunque en esta ocasión ha dejado de lado a los no-muertos y se ha concentrado en la ciencia-ficción: Black Mirror.
¿De qué habla exactamente esta serie? Su creador lo explica así: “Si la tecnología es una droga –y se siente como tal–, ¿cuáles son sus efectos secundarios? En esta área –entre el placer y la incomodidad– es donde se desarrolla Black Mirror, mi nueva serie. El “espejo negro” del título es el que encontrarás en cada pared, en cada escritorio, en la palma de cada mano: la fría y brillante pantalla de una televisión, de un monitor, de un smartphone.”[1]
Así, criticando no tanto la tecnología sino el mal uso que hacemos de ella, nos presenta estas tres historias autoconclusivas e independientes:
1. El himno nacional. En este primer episodio, somos testigos del peor día en la vida del Primer Ministro británico. La “princesa Susannah”, una especie de Lady Di moderna y adorada por la sociedad británica, ha sido secuestrada y sus captores solicitan una sola cosa para que sea liberada sana y salva: que el Primer Ministro tenga relaciones sexuales ¡con un cerdo! y que tal “encuentro” sea retransmitido por televisión, en riguroso directo. Para evitar el secretismo, hacer partícipe a toda la población de lo que ocurre y obligar al Primer Ministro a tomar una decisión, los secuestradores han subido un vídeo a Youtube en el que la joven secuestrada explica entre lágrimas cuál es su situación y lo que hay que hacer para liberarla.

2. 15 millones de méritos. En el segundo episodio, nos encontramos en una metáfora de nuestra realidad en la que los ciudadanos deben hacer ejercicio en bicicletas estáticas para conseguir “méritos”, la moneda en curso, con los que pagan su comida, la pasta de dientes, el agua… Recluidos en instalaciones frías y funcionales donde son bombardeados constantemente por publicidad (que no pueden evitar ver, salvo que paguen una multa), la única oportunidad que tienen para huir de esa realidad es conseguir los méritos suficientes para poder participar en una especie de Factor X futuro llamado Hot Shots.

3. Toda tu historia. En el tercer episodio, volvemos a un futuro cercano en el que todos los seres humanos tienen un implante (al que llaman “grano”) que graba todo lo que hacen, dicen y escuchan. Cada uno dispone de un pequeño mando con el que el propietario accede a sus “recuerdos” cuando lo desea, rebobinando, adelantando, acercando la imagen o limpiando el sonido para escuchar conversaciones que no se oyeron en su momento. Incluso puede proyectar su memoria en una pantalla, como si de una película se tratara.

A través de estas tres historias, Brooker intenta que el espectador eche un vistazo a su alrededor y se pregunte qué está pasando en el mundo, qué es realmente esa realidad que ve en su televisión o en su ordenador y por qué es más interesante que lo que hay fuera de ella.
¿Estaríamos más pendientes de ver si el Primer Ministro –o nuestro presidente del gobierno, que tanto da– tiene relaciones sexuales con un cerdo o nos preocuparíamos más de los verdaderos problemas que tiene el país? ¿Estamos tan alienados que pensamos que nuestra felicidad consiste en ganar dinero para comprar cosas? ¿Queremos de verdad saber todo lo que pasa a nuestro alrededor? Y, sobre todo, ¿estamos preparados para saberlo? Todo eso y mucho más plantea Brooker en Black Mirror. Estáis avisados.
[1] “Charlie Brooker: the dark side of our gadget addiction”. guardian.co.uk. 1 diciembre de 2011.












Es una obra maestra se mire como se mire.
Totalmente de acuerdo. Esto es una genialidad, una obra maestra.. Bravo por Charlie Brooker por “National Anthem” y Jesse Armstrong por “The entire history of you”..
Que pedazo de serie por dios!!
Una serie más que interesante. Ojalá la podamos ver por España. Y un acierto del equipo de Kolt tratar de analizarla.