En la votación de nuestros colaboradores ha resultado ganadora como mejor película de 2011 la última cinta de Terrence Malick. Filme de una belleza lírica incuestionable, en él asistimos a uno de los proyectos cinematógraficos más ambiciosos que hemos visto en su intento por capturar la complejidad de la existencia humana. Hermosa y optimista, ambiciosa y perfeccionista, la película es candidata a formar parte de futuras lista de mejores películas de la historia.
En el extremo opuesto se encuentra el nihilismo de violencia extrema en Drive. Nicolas Winding Refn realiza una magnífica adaptación del libro de James Sallis en el que destaca un sobresaliente Ryan Gosling convertido en uno los asesinos más fríos que hemos visto en una pantalla. A resaltar en especial la primera parte del filme, casi mudo, retrato antagónico del universo terrible del resto de la película.
Asghar Farhadi
Por alguna razón, Irán, un país con escasos recursos económicos, ha dado en los últimos 20 años varios de los directores más interesantes del cine contemporáneo. En este caso, Asghar Farhadi, a través de uno de los mejores guiones del año, nos muestra la complejidad de las relaciones familiares de una pareja burguesa en una sociedad en transición. Religión, moral y drama se entremezclan en un filme con excelentes interpretaciones que conmueve y atrapa a la vez.
J.J. Abrams
Quizá más por nostalgia que por sus -muchas de ellas, incontestables- virtudes cinematográficas, se eleva a lo más alto de nuestras favoritas esta película de J.J.Abrams que Spielberg produce y cuya sombra se cierne sobre una actualización del cine de fantasía y ciencia ficción de los ochenta. Si Abrams es el nuevo Spielberg y Giacchino (con su sobrecogedora banda sonora) el nuevo John Williams, solo el tiempo lo dirá.
La ganadora del Gran Premio del Jurado en el último Cannes es una cálida, entrañable y atractiva película belga, de esas que consiguen absorber al espectador desde el primer instante y que juega con nosotros son una facilidad inesperada. Los hermanos Dardenne vuelven a dar en el clavo.
Pedro Almodóvar
Una de las películas más controvertidas del año, tan amada y odiada como nuestro número uno, pero que merece estar en esta lista por ser un ejercicio de riesgo. Todos sabemos que Almodóvar podría hacer otro ‘Volver’, lleno de actrices bien dirigidas y ganar premios y el favor de los críticos españoles. Pero prefirió jugar y lanzarse a la piscina con una película oscura y extraña en la que limita su histrionismo y deja para la historia personajes icónicos e imágenes inolvidables.
Takashi Miike
Sangre y acción a raudales inundaron las pantallas con la nueva obra del cineasta japonés Takashi Miike, una actualización del tradicional cine de samuráis anclada en la sensación y el arraigo que supone un acierto especialmente en lo referido al tratamiento de las imágenes, una espectacular fotografía y unas escenas minuciosamente encadenadas que hacen de su visionado una delicia visual.
Mike Mills
Mike Mills ofrece un drama inteligente, salpicado con inteligentes dosis de comedia, en el que temas clásicos del cine, como el amor, se unen a la hipocresía social y la homosexualidad. A través de numerosos flashbacks, que mezclan dos historias sentimentales, Mills detalla la complejidad de la vida moderna con un estilo estilizado y personal, con encuadres muy originales y una textura propia filmada con cámara digital.
Darren Aronofsky
Mimetizada para su éxito gracias a una excelente interpretación de la cada vez más enorme Natalie Portman (que mereció el Oscar a la Mejor Actriz), la película de Aronofsky vuelve a jugar con la mente humana y sus miserias, y ofrece, especialmente en un adrenalínico tramo final, una soberbia reflexión visual.
Lars Von Trier
No es la mejor película de Von Trier, justamente expulsado de Cannes por sus impresentables declaraciones. Sin embargo, esta cinta forzosamente metafórica en su concepción del fin de la humanidad, logra enganchar al espectador por su cuidada cinematografía y actuaciones, sobre un guión apocalíptico y personal. Una historia que irremediablemente nos recuerda a Tarkovski, aunque se quede lejos del genio ruso.
David Michôd
Una de las sorpresas de este año fue esta película australiana. Sin grandes estrellas, sin demasiado presupuesto, y dotada de una atmósfera tan asfixiante como tétrica y desoladora, este relato de un joven condenado a vivir en medio de la violencia mantiene la tensión durante todo el metraje y se convierte en una de las películas con mayor suspense de los últimos años que le valió para hacerse con el máximo galardón en el Festival de Sundance de 2010.
David Michôd
Quizá la película más lírica del año, este filme con aspecto de documental bebe nada menos que de la herencia de Robert Bresson. En su pausada descripción de la Calabria rural, Frammartino propone un retorno al beatus ille lleno de connotaciones pitagóricas y naturalistas. Retrato eterno de la belleza de lo sencillo, Le quattro volte, a través de sus cuatro historias, logra conmover y trascender sin apenas decir una sola palabra. Cine puro en imágenes.
Jaume Balagueró
Jaume Balagueró volvió a asustarnos en 2011, pero cambiando la sangre y el terror obvio por una película más inquietante y comedida que huye de lo obvio y del susto y que ofrece un suspense y una tensión encarnados en un Luis Tosar que produce más que desasosiego con una excelente interpretación en una película que nos remitía a los mejores tiempos de Polanski.
Una de las sorpresas del año, The Artist es una prueba clara de que el cine puede volver a sus raíces más genuinas, la imagen sobre el diálogo, y llegar al espectador. Incluso atravesarlo en sus venas. Resulta paradójico que esta recreación del Hollywood de los años 20 provenga de Europa pero Hazanavicious reúne a un grupo de técnicos extraordinarios para contarnos una maravillosa historia de amor y caída social. Un clásico sobre los clásicos.
Raúl Ruiz
Una de esas obras elocuentes que de vez en cuando aparecen en las salas de cine. Con un metraje superior a las cuatro horas, Misterios de Lisboa es una ambiciosa y extraordinaria película histórica rodada con un mimo y un detallismo que dotan a la historia, más propia de un culebrón contemporáneo, de un envoltorio y una narrativa únicos.
Roman Polanski
Más allá de sus problemas con la justicia, el cineasta Roman Polanski nos demuestra que sigue en plena forma. Después de la fascinante El escritor, se atrevió con la versión cinematográfica de la obra teatral de Jasmina Reza. Con un reparto de excepción y una innovadora narrativa calculada al milímetro, Un dios salvaje es una divertidísima comedia de escasa duración, ritmo trepidante y excelentemente rodada.
Mike Leigh
Con un año de retraso respecto a su estreno internacional llegó a España la última película de Mike Leigh, un entrañable y emotivo relato en el que todo encaja a la perfección. Elegante, emocionante y simpática, Another year supone una nueva lección de cine del británico y una auténtica catarsis en la que se ven reflejados todos los aspectos de la conducta humana.
Denis Villeneuve
Basada en la desoladora obra teatral del mismo nombre, esta película canadiense intercala momentos dignos del mejor cine de suspense, y momentos en los que desearemos que termine la rebuscada historia. Narración sin tregua y con una atmósfera asfixiante que logra que empaticemos con la protagonista, Incendies consigue que el espectador salga de la sala de cine agotado. Exhausto.
Charles Ferguson
Más acongojante que la más escalofriante película de terror, y tremendamente clarificadora, esta cruda, indignante, y a ratos irónica narración sobre el orgígen y la génesis de la crisis en Estados Unidos obtuvo el Oscar a la Mejor película documental y se ha convertido en un documento imprescindible para entender la situación de crisis en la que seguimos sumidos.
Woody Allen
Con uno de los guiones más ingeniosos y sorprendentes de su carrera reciente, el espíritu del mejor Woody Allen, al que ya creíamos desaparecido, volvió este año con una sofisticada, divertida y elegante comedia ambientada en la capital francesa. Midnight in Paris supone un nostálgico entretenimiento llamado a unirse a la lista de clásicos del cineasta.












Personalmente cambiaría el orden de algunas (podría invertir los puestos de “The Artist” y de “El árbol de la vida” perfectamente) pero no cabe duda de la gran calidad de esta selección, que da buena cuenta del estupendo año de cine que hemos tenido
Yo creo que al final ha quedado una lista bastante completa y sorprendente, y desde luego que hay mucho nivel cinéfilo en Koult viendo los resultados de las votaciones de los colaboradores
Luego siempre cada uno tendrá un orden diferente, pero creo que, al menos esta vez, sí que son todas las que están.
Aunque no las he visto todas, yo pondría a “Inside Job” un puesto más alto, sobrevalorada “Super 8″, una película imposible, y sobre “El árbol de la vida” no digo nada. Intentaré ver las que no he visto y ocupan puestos altos. Feliz Navidad, Zuri
Drive es sin lugar a dudas la mejor película de 2011. Digo esto, sin haber visto algunas de esta estupenda selección ;o) Es lo que tiene estar enamorado de una peli.
Sinceramente falta “Harry Potter y las reliquias de la muerte parte 2´´, y sin duda es mucho mejor que Super 8
Sí sin duda falta Harry Potter 8…que ha batido records, y es una pelicula que ha llenado a los críticos y a cualquier persona ^^ Y me gustó que no pusieras Amanecer parte 1..porque no me gustó NADA. Sí , soy chica. Pero no me gustó nada, ni la interpretación de Robert Pattinson…
Harry Potter and the deathly hallows part 2 se merece estar en la lista …