
- El Topo
- Thriller, Reino Unido, 2011
- Director: Tomas Alfredson
- Reparto: Gary Oldman, Colin Firth, Tom Hardy, John Hurt, Benedict Cumberbatch, Mark Strong, Toby Jones
- 127 minutos
- Estreno en España: 23 de Diciembre de 2011
Tinker, Tailor, Soldier, Spy es el nombre original de ésta, la cuarta cinta en la trayectoria del director sueco Tomas Alfredson y la segunda en llegar a nuestros lares, así como al pueblo americano, tras el aluvión de reconocimientos recibidos por su anterior película, Déjame entrar.
En esta ocasión, con un presupuesto bastante más elevado, la coproducción por parte de países europeos varios y la ansiedad de público y crítica, entre los que me incluyo, por conocer una nueva entrega del director que nos cautivó con aquel cuento de terror, Alfredson ha cambiado de género y se ha atrevido con el thriller más clásico, con una película sobre el descubrimiento de un espía en la cúpula de los servicios secretos británicos en plena Guerra Fría y la averiguación de su identidad por parte de un miembro semi retirado interpretado con méritos por Gary Oldman, el más destacado por la crítica de todo el cuadro actoral a pesar del estupendo plantel de actores con nombres como Benedict Cumberbatch, John Hurt, Tom Hardy o Colin Firth y la excelente interpretación de todos ellos.
La impactante secuencia inicial, desarrollada en Hungría, es sólo un avance de la fantástica puesta en escena de la película, con una fotografía sobresaliente, la banda sonora compuesta por Alberto Iglesias, idónea para acompañar el suspense de la cinta, un montaje estupendo y una dirección que nos evoca irremediablemente a la anterior cinta de Alfredson por su gelidez, por una lentitud que en lugar de ser un defecto, se convierte en una de sus mejores virtudes, al ser la mejor forma de evocar en el espectador la intensidad de los acontecimientos.

Si algo puede ser criticable en esta película es que, a pesar de que no es demasiado difícil averiguar según avanza el metraje la identidad del topo, se vuelve innecesariamente rebuscada, complica su trama para intentar mantener el suspense, obligándonos a un sobreesfuerzo importante para no perder detalle e irremediablemente quedar fuera de juego, lo que en una película de tamaña duración no es nada complicado, navegando además en una marea que no siempre cuenta con el beneplácito del espectador porque siempre observamos el punto de vista del protagonista pero pasa de soslayo por la vida de los demás sospechosos, provocando una escasa empatía con ellos.
A pesar de ello, el guión, basado en la novela de Le Carré, no deja ningún punto suelto y está trazado con precisión aunque no deje lugar para el respiro de un espectador que debe concentrar toda su atención en lo que sucede en pantalla.
La brillantez técnica de la cinta unida al magistral trabajo de sus actores convierte a El Topo en el mejor thriller del año, una película francamente recomendable, aunque cabe avisar de que para degustarla en toda su plenitud hace falta asistir a la sala totalmente despierto.











