
- III Festival de Series Canal+
- Madrid, 2011
- Del 20 al 23 de Octubre
Continuamos repasando la programación del Festival para un sábado y un domingo más ajetreados, con más curiosos o menos ocupados.
Habían empezado por la mañana las actividades dedicadas al público infantil, iniciativa cuya continuación celebro, visto el abundante escaparate de propuestas en canales como Disney, Nickelodeon, Panda o Cartoon Network.
He de confesar que me cuesta enfrentarme al estreno de una serie. Tengo la sensación de estar enganchado a las suficientes. Pero estaba en el lugar adecuado para que esa sensación perdiera todo su sentido. Además en esta jornada sabatina, se presentaba Person of interest, abalada por un rotundo éxito de audiencia en EEUU, la nueva apuesta de la CBS ha conseguido los mejores registros en los “screening tests” de los últimos 15 años.
Es relativamente sencillo dejarse seducir por una ficha técnica tan notoria, donde el bendecido y prolífico J.J. Abrams (Lost, Fringe, Super 8) figura como productor, y Jonathan Nolan (Memento, The Dark Knight), como director y guionista de una historia muy batmaniana.
En el reparto, los papeles principales para Jim Caviezel (La pasión de Cristo), “traje a medida” para Michael Emerson, también conocido como Benjamin Linus, (Lost), y ya en segundo plano, Taraji P. Henson (El curioso caso de Benjamin Button) y Kevin Chapman (Mystic River).
De planteamiento atractivo, la serie transcurre en el New York posterior al 11-S, ultravigilado e infectado por el miedo. Un multimillonario con acceso a información privilegiada, se ganará los servicios de un ex-agente de la CIA, para resolver los casos que el Gobierno ignora. Una serie procedimental en toda regla que corre el riesgo de repetirse capítulo a capítulo, para tornarse previsible y tediosa. Mientras tanto, entre perseguidores y perseguidos, alguien siempre estará vigilando. Veremos cómo responden los espectadores que la podrán ver en Calle 13 y sin fecha de estreno todavía, también en laSexta.
Otro de los estrenos, que no tiene nada de nuevo salvo el nombre, y que, para mí, tampoco tiene nada de bueno, es Alphas. Ese es el nombre que recibe un grupo de personas con habilidades especiales que usan para resolver casos especiales. Los ejemplos de algo muy parecido nos vienen fácilmente a la cabeza: X-Men, Héroes y, en parte, también Misfits. Esperaba de esta serie de ciencia ficción y que emitirá en diciembre Syfy, algo más que mala ironía y personajes insuficientemente definidos. Nos encontramos con alguna que otra cara conocida como la de David Strathairn, un avezado actor en esto de la televisión, en el papel “de maestro de ceremonias”. Una propuesta demasiado farragosa para unos tiempos de público exigente.
Pero la jornada dio para más, para algo de humor. Al fin y al cabo era sábado por la noche. Humor del fino, en el estreno en España de La Mezquita de la Pradera (Sony Entertaiment), cuatro años después de su fecha de producción. Esta comedia ligera, de situaciones algo disparatadas, ofrece una socarrona panorámica de las desventuras de una comunidad musulmana inmersa en la ruralidad canadiense. Y humor del gordo, en una de las apuestas de producción propia de Paramount Comedy para este otoño, El Divo. Protagonizada por Agustín Jiménez y dirigida por un cómico de la casa, Carlos Clavijo, la serie se presenta deudora del estilo de The Office o Los informáticos. Una visión desmitificadora sobre un segmento del mundo de la televisión. Mordaz y cañí, cáustica y grosera a partes iguales, tiene como peor defecto, su protagonista. Pero a nadie le amarga un dulce.
Para el domingo, breve jornada de clausura y dejando para otros foros la personificación de Patrick Jane en la actuación del mentalista Anthony Blake, el festival programó el estreno de Chic-Cas. Una coproducción, para Paramount Comedy, de GOA y la compañía teatral Yllana, a base de inteligentes sketches de sello femenino. Con cuatro actrices de buen perfil cómico de protagonistas: Marta Belenguer, Cecilia Solaguren Elena Lombao y Paula Galimberti. Una propuesta minimalista que explota el más cotidiano sentido del humor.
El año que viene más, si para entonces, conservamos el interés por este mundo de las series intacto y nuestras forzadas retinas nos lo permiten.













