Música

Amaral: Homenaje al riesgo

Por Rubén Dorado Díaz 27 sep 2011 2
Amaral: Homenaje al riesgo

Era una lluviosa tarde de la primavera de 1998. En cierta emisora comercial, que por aquel entonces tenía a bien pinchar música de todo tipo, sonó de pronto una canción algo ñoña tal vez, proveniente de una privilegiada garganta que iba a lanzar, junto a su pareja de aventuras, su primer álbum al mercado. Apadrinados por artistas de la talla de Enrique Bunbury o de Álvaro Urquijo, comenzaban las andanzas discográficas de Amaral, aquel dúo de Zaragoza que ya había lanzado un EP anteriormente con el single Tardes, pero que con Rosita despegaba en la radio  y se daba a conocer para un gran público que no había tenido la suerte de escucharles antes, cuando empezaron dando conciertos en pequeñas salas de España, incluida la mítica Santa Sebe de Oviedo, que tan cerca me quedaba. Rosita no era ni mucho menos la mejor canción de ese primer álbum, pero su desenfadada y popera melodía combinada con la susurrante voz de Eva y la ternura que desprendía su letra provocaron cierta curiosidad en mí. Curiosidad que se materializó en la compra de su primer disco, pocos meses después, y en el descubrimiento de uno de los grupos musicales españoles que, aunque tuvo que esperar a su tercer LP para convertirse en un producto de masas, apuntaba maneras de convertirse en lo que actualmente es: uno de los referentes musicales de este país, uno de los grupos punteros de finales de los noventa imprescindible en la escena del pop español actual.

Ya sabes por dónde ando, merodeando a tu alrededor – Voy a acabar contigo – Amaral 

Tras su primer sencillo llegó Voy a acabar contigo, una desgarradora canción que daba muestras del potencial de la banda con su especial habilidad para combinar una envolvente melodía con una letra llena de amargura y rabia. Después llegaría la alocada No sé que hacer con mi vida, canción Generation Next apoyada como otros artistas que también tuvieron su momento, léase Undrop, Amphetamine Discharge, Deviot, Sunflowers, Neurotics o La Rabia del Milenio, entre otros, por Pepsi, que tenía por aquel entonces la costumbre de apoyar ciertos grupos españoles indies y mostrárselos al mainstream que, en unas ocasiones más que otras, los abrazaba. El primer álbum de Amaral se cerró con el single Un día más,  canción que se les ocurrió disfrutando de un capítulo de Expediente X como ya les ocurriese a Catatonia en el más obvio aunque fantástico Mulder & Scully.

Desde crío te enseñaron a tirar pedradas contra nidos de gorriones en las ramas altas, torturando lagartijas comenzaste a odiar – Dile a la rabia – Amaral

Los sencillos sirvieron como una buena tarjeta de presentación de un grupo que parecía tener más que decir, pero por lo general quedaban por detrás de las canciones más punteras del álbum como la valiente No existen los milagros donde, como ya hicieran en el sencillo Tardes, expresan libremente su opinión sobre ciertos peliaguados temas, la durísima Dile a la rabia, poseedora junto a Lo quiero oir de tu boca de una de las mejores letras de la historia de la banda en particular y de la música en castellano de los últimos años en general, la oscura Mercado Negro o la canción cuya letra inspiró el nombre de guerra de los fans de la banda, autodenominados como antílopes.

Tú ya sabes que no es tan difícil tumbarme pero una vez en el suelo más bajo no puedo caer… van pasando los años y me hago más fuerte y yo te juro que un día.. me levantaré – Lo quiero oír de tu boca – Amaral

Si los singles radiados de la banda auguraban un interesante porvenir, la escucha completa de su notable álbum de debut elevaba al dúo como uno de los grupos más aprovechables del momento, con una cualidad difícil de encontrar: la autenticidad de sus canciones.

Son las seis o tal vez se ha parado mi reloj y las olas se llevaron mis palabras y las huellas que he dejado con la palma de mi mano y ahora solamente queda lo que suena en mi cabeza y la espuma que se aleja, eso queda – Queda el silencio – Una pequeña parte del mundo

Dos años después de la edición de su primer álbum, Virgin lanzaba el segundo. Una pequeña parte del mundo es un álbum menos rockero y tal vez menos genuino, pero que, a cambio, regala algunas de las mejores pinceladas de pop de la historia de la banda y una de sus canciones más aclamadas y solicitadas por sus seguidores más acérrimos: la deliciosa Siento que te extraño.

La melancolía es un licor bien caro, no te has dado cuenta, ya te ha emborrachado… – Siento que te extraño – Una pequeña parte del mundo

De este álbum se editaron como sencillos la posteriormente muy reconocida Cómo hablar, una de las pocas dianas del dúo cuando se trata de elegir single, su asignatura pendiente. Subamos al cielo, una sencilla pero pegadiza canción que funcionaba bien para la radioformula pero distaba de ser una de las joyas del álbum, Cabecita loca, alabada por muchos, aunque también un tanto almibarada, y finalmente una versión de Nada de nada que tenía poco que aportar.

Como un pájaro de fuego que se muere en tus manos, un trozo de hielo deshecho en los labios, la radio sigue sonando, la guerra ha acabado pero las hogueras no se han apagado aún – Cómo hablar - Una pequeña parte del mundo

Por segunda vez consecutiva la mayor parte de las mejores canciones del disco se quedaron fuera del circuito de radios, lo que dificultó que un público que todavía desconocía las cualidades del dúo se acercase a su música. La un tanto petarda pero hiper pegadiza Los aviones no pueden volar, con letra filogay y estribillo revientapistas pudo perfectamente haber sido una forma de abrirse a un público que con la preciosa El día de año nuevo habría acogido definitivamente de brazos abiertos al dúo. La optimista Volverá la suerte pudo haber sido el himno de muchos grupos de amistades y la cura de unas cuantas depresiones y El mundo al revés podría haber funcionado bien como sencillo pero, sin duda alguna, las dos grandes maravillas de este álbum y la demostración del talento que se esconde detrás de la banda son Queda el silencio y Siento que te extraño, dos canciones que, tristemente, solo los seguidores de la banda conocen y que sin embargo  justifican perfectamente el por qué de su éxito.

Volveremos a vivir como hijos del azar, cuando el sol nos saludaba cada mañana – Volverá la suerte – Una pequeña parte del mundo

Es curioso cómo este segundo álbum es del que menos orgulloso parece estar el dúo, apenas cantan temas suyos en sus conciertos, fue el disco del que extrajeron menor número de singles y sin embargo es probablemente el más positivo, optimista y refrescantemente pop de su carrera.

Confundido como un niño ha encontrado un amigo, caen estrellas para celebrar el día de año nuevo… – El día de año nuevo – Una pequeña parte del mundo

Es sorprendente comprobar cómo el público español, en contra de la creencia popular de emisoras de radio y discográficas varias, tiene el suficiente buen gusto de saber ver lo que tiene calidad cuando se la muestran. El verdadero culpable de que encumbre artistas mediocres o canciones deleznables se encuentra en su pereza y pocas ganas de molestarse en buscar algo digno que mostrarle a sus oídos. Cuando una discográfica apuesta seriamente por alguien con talento y, por tanto, el público puede escucharlos sin esfuerzo, ese alguien vende. Y eso fue lo que ocurrió con Amaral. Hubo que esperar a su tercer disco para poder ver cómo ese grupo al que apenas se conocía más allá de un determinado y cerrado círculo atravesó fronteras y se convirtió en un superventas. Estrella de mar fue el álbum de la consagración del dúo para las grandes masas y lo curioso es que la razón no se encontraba en que sus sencillos fueran más facilones, horteras y pegadizos que antaño, pues no lo eran, ni tampoco en que una deidad bajase de los cielos para iluminar a nuevos adeptos sobre la existencia de un grupo de calidad en el mercado musical español, pues de esto no tenemos constancia alguna. Se trató, simplemente, de que Virgin decidió apostar por fin de verdad por el grupo y pagó porque fuesen promocionados como auténticas estrellas en las emisoras de radio. El silogismo fue sencillo. A mayor número de personas conocedoras de sus canciones, gracias al apoyo masivo y pagado de las radiofórmulas, mayor número de enamorados de su música. ¿Por qué hubo que esperar tres álbumes para que la discográfica apoyase al grupo de verdad? Quizás porque estaban más ciegos, o más sordos, que ese publico al que todas infravaloran y ningunean.

Solía pensar que el amor no es real, una ilusión que siempre se acaba y ahora sin ti no soy nada – Sin ti no soy nada – Estrella de mar

Hasta seis singles se editaron de este álbum, comenzando por una de las baladas más reconocidas de su trayectoria, Sin ti no soy nada, ataviada con la sencillez de una letra romántica pero cercana para cualquier tipo de público y de una melodía, marca de la casa, elegante y envolvente, algo que se les da estupendamente. Después llegó Te necesito, que continuaba el mismo sendero marcado por el single que le precedía, Toda la noche en la calle, convertido en uno de los himnos de borracheras del año. Moriría por vos, pegadiza y comercial, para continuar sonando en bares, aquellos lugares donde se baila y consume cerveza donde hasta entonces tenían vetado a ese grupo del que solo se conocían publicamente sus canciones más cortavenas. Estrella de mar, a su vez, mostraba una faceta desconocida del grupo, con una canción electrónica que a pesar de su extrema sencillez resultaba hipnótica, sobre todo en su versión francesa. La faena se remató con la reivindicativa Salir corriendo, todo un ejemplo de canción con mensaje y de letra perfecta, a pesar que de un modo más sútil ya se pudiese haber tocado el mismo tema en aquel lejano Lo quiero oír de tu boca de su primer álbum, con menor intención de transmitir un mensaje pero, a su vez, con mayor pureza y autenticidad.

Si tienes miedo, si estás sufriendo, tienes que gritar y salir… salir corriendo – Salir corriendo – Estrella de mar

El hecho de que la mitad de canciones del álbum se convirtiesen en singles facilitó la tarea de que la mayoría de buenos temas del disco llegasen a la radio, aunque como es habitual en este grupo, la mejor canción del álbum se quedó fuera de las emisoras. Por fortuna el grupo es consciente de ese error y es frecuente escucharla en sus, francamente estupendos, conciertos. En sólo un segundo es una de las canciones españolas con más atmósfera y la sensación que deja tras escucharla en el disco se multiplica hasta el infinito en los directos de la banda. Cabe aprovechar para indicar que una de las mayores virtudes de este grupo radica en que sus conciertos están, siempre, por encima de sus discos. No es tan fácil encontrarse una voz tan excepcional como la que posee Eva y que en directo suene exactamente igual que en los álbumes, unida a la energía o intimismo que requiere y ofrece la música según la tipología del concierto.

Quiero besarte, tengo miedo a despertarte, entro en tu sueño y te grito desde lejos que te quiero – En sólo un segundo – Estrella de mar

Junto a ella pueden destacarse otros temas como la pacifista Rosa de la paz, la popera No sabe dónde va, o esa canción a medio camino entre la ranchera y el pop que es De la noche a la mañana.

Dame una Corona más para ver si dejo de pensar en poderes paranormales de heroína de cómic y me atrevo a acercarme hasta ti, soltarte a la cara la verdad y dar media vuelta, recoger mi chaqueta y salir por la puerta, contigo – Mi alma perdida – Pájaros en la cabeza

Tras Estrella de mar, su siguiente álbum, Pájaros en la cabeza, lanzado tres años después, podría haberse limitado a seguir los patrones de su exitoso predecesor, pero eso queda al alcance de otro tipo de bandas cuyos nombres no hace falta ni mencionar que tras llegar al público se han limitado a sacar discos como churros sin ningún tipo de innovación ni aspiración más allá de seguir amasando premios y dinero. Amaral no pertenecen a ese tipo de grupos y si bien su sonido sigue siendo característico y es fácil encontrar ciertas similitudes entre varias canciones de este disco y otras de sus antecesores, también es cierto que a partir de aquí se decantaron por experimentar y probar cosas nuevas, con desiguales resultados, decididos a no encasillarse por un lado, y a hacer lo que les apetece y disfrutan, por otro.

Esta madrugada, que parece nunca acabar, esta noche de angustiosa calma, quédate conmigo hasta que la luz se haga.. esta madrugada… quiero despertar porque no puede ser verdad, esta mala hora – Esta madrugada – Pájaros en la cabeza

Así, canciones como la experimental Big Bang, la delicada Enamorada, con la letra que me habría gustado escribir a mí para definir ese sentimiento, la personalísima En el río en la que Eva recuerda a su fallecido padre a la vez que reivindica con dureza nuestra responsabilidad en la destrucción del medio ambiente, sin duda la canción que Greenpeace debería haber tomado para sus campañas, o el mestizaje de ese diamante que cierra el disco titulado No soy como tú en la que Eva canta a dúo con Enrique Morente, que en paz descanse, en la misma estela reivindicativa de En el río pero formando una curiosa mezcla entre flamenco y pop/rock con una atmósfera que sólo habíamos escuchado anteriormente en En sólo un segundo de su anterior LP. Una de las diferencias fundamentales apreciada en este disco, principalmente en estas canciones, es una variedad instrumental muy amplia que pasa de la guitarra española a la eléctrica, pasando por violines, piano e incluso armónicas. Una auténtica maravilla que no siempre puede disfrutarse.

Como el olor a café y tostadas, como alcanzar un tren que se escapa… estaba enamorada, como una niña encaprichada – Enamorada – Pájaros en la cabeza

Una vez más, ninguna de las canciones citadas anteriormente, que rompen con lo que habíamos escuchado previamente del dúo, que tienen algo nuevo que aportar a lo que habitualmente se escucha en la radio española y que, seguramente, habrían enganchado a un público que tendría la oportunidad, así, de sorprenderse, se editó como single. Si Amaral son de los que arriesgan, las discográficas no tanto, aunque tenían mucho que ganar.

En el río, las libélulas volaron al exilio… en el río, de su cauce ha quedado sólo un hilo y ese hilo grita: ¡asesinos! – En el río – Pájaros en la cabeza

A cambio, el disco nos deparó cinco sencillos, pocos para la calidad del álbum y el buen momento que atravesaba el grupo, de todo tipo. El Universo sobre mí es una buena canción, aunque quizás era una de las más continuistas con el estilo de su anterior trabajo y no era exactamente una de esas canciones que se quedan en la primera escucha. Después llegó Días de verano, single evidente, pegadizo, comercial y diferente a lo anterior de la banda, una buena elección. Tras ellos, el patinazo que supuso Marta, Sebas, Guille y los demás, elegida por su simpleza, resultó una canción machacona que sonó demasiado tiempo en demasiadas partes provocando el hastío de aquellos que no eran todavía seguidores de la banda y que a partir de entonces la identificarían con canciones como ésta, que tienen poco que ver con la calidad y estilo habitual del dúo. El cuarto single fue Resurreción, uno de estos temas que va ganando con las escuchas y terminó por convertirse en una de las favoritas de sus seguidores. Por último, Revolución, una de las canciones guerreras de la banda, cerró el circuito de singles, aunque apenas tuvo repercusión porque se lanzó demasiado tarde y porque, sinceramente, el disco tenía mejores canciones. Pensemos en positivo, la elección de singles pudo haber sido peor. Pudieron haber sacado Salta.

Fue sentir de repente tu ausencia como un eclipse de sol, porque no estás a mi vera – Días de verano – Pájaros en la cabeza

Si bien es cierto que la elección de singles fue poco arriesgada, puede llegar a entenderse, si no fuese porque otras canciones más convencionales y con rasgos más asimilables a la banda, pero con enorme potencial como hits para la radio se quedaron también por el camino. Fue el caso de Mi alma perdida, una pequeña fábula de bar, Esta madrugada, la tristísima canción que Eva escribió, inspirada, en la noche del 11-M, sola en una habitación de Madrid, o las tremendamente comerciales Tarde para cambiar y Confiar en alguien.

Era pronto para todo y tarde para cambiar, aún me guardo algunas fotos que no me atrevo a mirar. Era todo tan hermoso que no podía durar – Tarde para cambiar – Pájaros en la cabeza

Pájaros en la cabeza, es pues, el disco que supone la consagración del dúo por una parte y el inicio de su metamorfosis hacia otros sonidos, otros estilos, afines a ellos, con los que querían experimentar y en los que querían adentrarse. Sería con su posterior disco donde darían otro paso adelante en esa dirección.

Pregúntale a tu hermano cómo se enredó, su sangre es de plutonio y de morfina. La nube radiactiva fue como un spray, tiñó tu piel de carmesí… la luna es fluorescente, el río, un barrizal, y el bosque es sólo un videoclip – No soy como tú – Pájaros en la cabeza

Tres años después de Pájaros en la cabeza llegó Gato negro/Dragón rojo, el quinto álbum del dúo maño. En esta ocasión, Amaral decidieron no quedarse cortos con sus seguidores y ofrecer un disco con nada menos que 19 canciones. A pesar de ello, este ha sido el disco más controvertido de la banda y uno de los pocos que ha dividido a la crítica entre quienes lo han defendido a capa y espada y los que lo criticaron, principalmente, por ser demasiado experimental, por alejarse abiertamente del sonido que les había caracterizado. En mi opinión, lo más criticable, una vez más, fue su discutible elección de sencillos, unida a un exceso de canciones en el álbum que provocaba la sensación de que entre una y otra canción realmente interesante, te cruzabas tres o cuatro de relleno. Esto, unido a que se trata del disco más alternativo de la banda y, sin embargo, se vendía con las canciones más comerciales, provocaba cierta confusión a la hora de saber con lo que realmente te ibas a encontrar dentro del disco.

Y en este momento te prometo que en nuestro aniversario aunque ya no nos veamos iremos a bailar para desafiar a todos los que dicen que no será posible amar después de amar, si tú me quieres me dejarás volar – Las chicas de mi barrio – Gato negro/Dragón Rojo

Kamikaze fue el sencillo de presentación del doble álbum, una canción demasiado descafeínada para servir como referencia de tamaño disco. Le siguió Tardes de domingo rara, una tremendamente facilona canción, que podría haber sido perfectamente la continuación de la machacante Marta, Sebas, Guille y los demás solo que con referencias al mundial de fútbol y la selección española, resultando irónico que además empezaron a ganar campeonatos justo cuando se hacía referencia a lo contrario en el single que sonaba entonces en radios. Después llegó Perdóname, una canción fácilmente olvidable. Por último, acertaron con la estupenda El blues de la generación perdida, una canción con la esencia de la banda pero adaptada a los tiempos nuevos que corrían… que probablemente habría tenido mayor relevancia si se hubiese estrenado antes de que el disco estuviese totalmente quemado, porque es una gran canción.

Dices que sólo soy una veleta a la que el vento se lleva sin querer, dices que sólo soy una veleta que se eleva y que un día va a caer – El blues de la generación perdida – Gato negro/Dragón rojo

Lo cierto es que Gato negro/Dragón Rojo pecaba de ser un disco demasiado extravagante para un público acostumbrado a escucharles en otros registros. Canciones como Las chicas de mi barrio o Biarritz  parecen sacadas de un western, Alerta es la canción de pop más hippy que he escuchado en mi vida, una canción que es un cuento. Gato negro, Rock and roll o Las puertas del infierno bordean la línea del rock alternativo made in Spain, Deprisa es abiertamente indie, en Es sólo una canción canta Juan Aguirre, De carne y hueso parece parte del soundtrack de Memorias de África, Dragón Rojo es instrumental y Concorde tiene ciertos toques tibetanos. Desde luego, nadie puede decir que Amaral no se lancen a la piscina.

Una princesa dormida en un castillo vacío al despertar se dio cuenta que estaba fuera de sitio… en medio de la ciudad anda arrastrando su traje, las joyas de su corona no sirven para este viaje – Alerta – Gato Negro/Dragón Rojo

Otras posibles elecciones como sencillos, más convencionales, podrían haber sido Esta noche, que juega a romper su melodía y funciona perfectamente, Doce palabras, o la polémica El artista del alambre, canción creada para el cine español que inexplicablemente se quedó sin Goya, siendo de lejos la mejor de las posibles contendientes en la lucha por el premio y que, por otra parte, dice la rumorología que está dedicada explícitamente a cierto cantante que a su vez ya había hecho lo propio creando otra canción de título nada sútil dedicado a Eva. Como no sabemos cuánto hay de verdad o no en esto y siempre es preferible quedarse con la música porque peleas, discusiones y demás tonterías ya las tenemos cuando las necesitemos al alcance de nuestro mando a distancia, me centraré en el enorme potencial como single de esta canción y en comentar que es probablemente una de las mejores canciones de la banda.

Y ahora que todo ha acabado, que tu vida cae en picado… ¿quién te va a querer ahora? Y ahora que la luz del día brilla sobre tus pupilas, ¿quién se va a creer tu historia? - El artista del alambre – Gato Negro/Dragón Rojo

Como no sólo de álbumes propios vive el cantante, hay que recordar que Amaral también han tenido un single inédito para la película No te fallaré, incluido a posteriori en algunas ediciones de Una pequeña parte del mundo, titulada Al final, que han realizado numerosos dúos con otros artistas, como la versión que realizaron con Ivan Ferreiro de Años 80 y que, por supuesto, también han cantado algún cover como es el caso de la preciosísima versión que realizaron de Media Verónica de Andrés Calamaro en un álbum de cantantes femeninas por la lucha contra la violencia de género.

Las fresas deben madurar y las aves emigrar, las piedras tienen que rodar para ser redondas – Deprisa – Gato Negro/Dragón Rojo

Ante el inminente lanzamiento del sexto álbum de la banda he creído oportuno realizar un pequeño homenaje/recordatorio a ese grupo que comenzó de la nada, saboreó la gloria del éxito mainstream y decidió seguir haciendo lo que le apetecía, aunque eso supusiese cambiar de discográfica y padecer ciertos retrasos y complicaciones para poder lanzar su nuevo disco, ese grupo capaz de cambiar, mutar, evolucionar con cada uno de sus trabajos y que sin embargo, sus adeptos sigan reconociendo ese “algo” especial que tienen desde el primer momento: autenticidad.

Mañana será otro día y la gloria se irá, hoy la tengo agarrada y no podrá escapar de mis manos… esta noche es el momento perfecto y el lugar correcto – Esta noche – Gato Negro/Dragón Rojo

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2 Comentarios »

  1. Joker 28 sep 2011 at 15:32 -

    Escuchar Amaral es oir siempre la misma cancion….Que pesadilla!!! Los preferia cuaqndo eran unos novatos, siempre dispuestos a tocar y bien orientados por grandes musicos de zaragoza. A dia de hoy sus discos suenan a mas de lo mismo, con unas pinceladas de otros grandes que parecen caricaturas de rastro, a lo Dylan etc. Creo que nadie le a dicho a Juan que toca mal la guitarra!! y que sino es por los musicos de sesion de detras…Por no hablar de ese acustico en el que Eva se atrevio a “tocar” la bateria…Quiza a los fans les sorprenda, pero no hacia falta tener un gran oido para oir los palazos!!!! Lastima de grupo. Vendidos al mejor postor, y lo peor, se sienten tan tan grandes….

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