Cine, Críticas

Super 8, Reinventando nuestro niño interior

Por Rubén Dorado Díaz 19 ago 2011 0
Super 8, Reinventando nuestro niño interior
    • Super 8
    • Ciencia Ficción, USA, 2011
    • Director: J. J. Abrams
    • Reparto: Elle Fanning, Amanda Michalka, Kyle Chandler
    • 112 minutos
    • Distribuida por Paramount
    • Estreno en España: 19 de agosto de 2011

Finales de los años 70. Se acercaba una nueva década y nadie podíamos esperar que resultaría tan especial y recordable para todos con el paso de los años. Aquellas pequeñas cosas que poseíamos, aquellas costumbres del día a día, aquella inolvidable pandilla de la que formamos parte, aquellas experiencias por las que todos hemos pasado… ¿todos? ¿en realidad?

Si algo ha contribuido a mitificar una época, o una época tras otra como ironizaba el argumento de Midnight in Paris, una de las sorpresas cinematográficas de este mismo año, es precisamente el cine. Por increíble que parezca, no todos hemos crecido montados en una BH, bocadillo de nocilla en mano, ni nuestro círculo de amigos estaba formado concretamente por un potencial friki con preocupante querencia por la pirotecnia, un endeble muchacho al que le suceden todas las desgracias, un niño gordito con aspiraciones de liderazgo tras las que oculta una disimulada inseguridad, un chico timido pero con misterioso e inexplicable éxito entre las féminas y, por supuesto, la chica guapa, valiente y maravillosa, siempre dispuesta a mezclarse con el género masculino y a producir suspiros y peleas a partes iguales, cuando las hormonas se revolucionan.

Sin embargo, aunque pocos puedan coincidir al cien por cien con esta definición de infancia, muchos identifican con nostalgia esas emociones, tal vez porque las asociamos a lo que el propio cine nos ha mostrado en cintas que, de tan obvia que resulta su comparación, me ahorraré mencionar. Así pues, es curioso como a través de películas como Super 8 reinventamos el niño que, de alguna manera, siempre permanece dentro de nosotros y logran, o intentan lograr, que sintamos una revolución en nuestro interior y de una forma abstracta, nos identifiquemos con lo que estamos viendo y padezcamos esa nostalgia de un pasado que no fue, o que fue, pero difícilmente de la misma manera o al menos no creo que el porcentaje de niños que hayan descubierto vida extraterrestre durante los años ochenta sea digno de tener en cuenta.

El argumento de la cinta trata sobre una de esas pandillas ochenteras que se dedicaba a grabar vídeos caseros de terror en Super 8, algo muy común en la época en Estados Unidos, en España nos conformábamos con el Cinexín, que se ve envuelta en un extraño accidente de tren que acontece durante la grabación de una de sus peliculillas. A partir de ese momento empiezan a suceder sucesos paranormales en el pueblo y pronto se descubre que las fuerzas aéreas parecen tener algo que esconder en relación con ese accidente.

Tras este sencillo planteamiento se encuentra uno de los blockbuster más descomunales de los últimos años, una de las cintas, hechas puramente para entretener a todo tipo de público, con mayor capacidad de alcance, encanto, magia o como quieran llamarlo. No resulta tan fácil como pueda parecer hilar un guión como éste, en apariencia sencillo, con una imaginería visual tan potente. En Super 8 los efectos especiales son apabullantes, a pesar del elegante recurso de retrasar lo máximo posible el momento de enseñarnos cara a cara al culpable de todo lo que está sucediendo en tan tranquilo pueblo. De igual modo destacan los efectos sonoros y también la estupenda banda sonora, a cargo de Giacchino, que, eso sí, a algunos nos recordará peligrosamente a la música de cierta serie de éxito internacional a la que Super 8 homenajea  constantemente a pesar de que un importante número medios sigan empeñados en considerar que esta cinta es un constante copy-paste de todas las cintas de la multicitada década de Spielberg.

Y es que, si bien es notoria la admiración de JJ Abrams  por el archiconocido director, creo que es mucho más palpable, al menos para los denonimados como losties sus referencias a la mítica serie que dio a conocer a Abrams en el mundo: Lost. Toda la película es, de principio a fin, un viaje al interior de su director. Resulta inevitable esbozar una sonrisa cada vez que los personajes de la cinta mencionan un “incidente” o hablan del “monstruo”, que por otra parte, tiene una forma de obrar que recuerda mucho al famoso “humo negro” de la serie que labró una excelente fama a Abrams, a lo que puede añadirse el personaje del padre del niño protagonista, ese polícia con problemas de comunicación con su hijo que, sin embargo, es todo un héroe local que guarda evidentes similitudes con aquel Jack Shepard, que a su vez, posee una enemistad abiertamente declarada por el rubio malote del pueblo que en el fondo, a pesar de sus rudos modales, tiene buen fondo… como Sawyer.

No podemos obviar quién está detrás de esta cinta y que el hecho de que Spielberg la produzca lo único que implica es que ha puesto dinero sobre la mesa, apostando a caballo ganador, al encontrarse ante un producto bien ideado, con muchas posibilidades de encandilar al público y hacer una buena recaudación en taquilla, con un director que sabe muy bien lo que se hace y que venía de firmar el resurgir de una saga, Star Trek, que no pasaba por sus mejores momentos. El bueno de Steven sabe dónde se mete y es bastante poco usual que se equivoque cuando produce una película, pero eso es todo lo que tiene que ver con esta cinta, una película de JJ Abrams, que no dudo en que pueda tener en Spielberg uno de sus referentes, pero que es capaz por sí solo de hacer algo como esto, que si bien no destaca por la originalidad de su propuesta, cuenta con una factura irreprochable y un saber hacer que pocas veces podemos disfrutar en el cine comercial americano. Definitivamente, no todas las cintas con extraterrestre por medio son E.T. ni tampoco les hace falta.

A Super 8 le sobra una secuencia que, de haberse quedado en la sala de montaje, le habría hecho ganar enteros, pero tras disfrutar de dos horas de buen cine, poco puede importar que el conjunto no sea redondo y es de agradecer que de cuando en cuando nos topemos con películas imperfectas y, supuestamente, menos perdurables en el tiempo que sus referentes, pero capaces de transportarnos a un universo que no hemos vivido, de la mano de un conjunto de actores jovencísimos, con especial mención a la extraordinaria Elle Fanning,  que con su naturalidad logran hacernos partícipes del mismo, viviendo con nostalgia aquello que, en realidad, no vivimos.

  • Super 8
  • Ciencia ficción, USA, 2011
  • Director: J. J. Abrams
  • Reparto: Elle Fanning, Amanda Michalka, Kyle Chandler
  • 112 minutos
  • Estreno en España: 19 de agosto de 2011
  • Distribuida por Paramount

Deja un comentario »

Connect with Facebook