
- Estío
- Edith Warton
- Traducción de Diana Falcón
- Editorial: Veintisieteletras
- 211 páginas
Finales del siglo XIX. North Dorme, un pequeño pueblo perdido en el estado de Massachussets. Una joven echada sobre la hierba de una colina. Su mirada está perdida mientras sus manos acarician la vegetación que soporta su peso. Su sombrero, tumbado a su lado. Se incorpora, con la mente turbada, como si acabara de llegar de un lugar lejano, y dirige su mirada a una casa pintada de rojo. La casa del abogado Royal. Su casa. Charity se coloca de nuevo su sombrero, se alisa los pliegues de su vestido y se dirige hacia ella.
La joven es la protagonista de Estío, una de las novelas que Edith Wharton escribió en su madurez, en 1917, tres años antes de que publicara su obra más conocida, La edad de la inocencia. Esta novela, como es habitual en la bibliografía de la autora, recoge una fuerte crítica a la falta de valores y la hipocresía característica de la clase alta de la sociedad de Estados Unidos.
Los sentimientos y las emociones se relegan a un segundo o tercer plano en favor de la razón, la compostura y las fachadas impolutas. Charity se verá obligada a elegir entre sus deseos, que le permitirían vivir una vida propia, arriesgada y tambaleante, tomando las riendas de su existencia, o sus obligaciones, que la situarían de forma permanente en un mundo gris, en un estanque inerte, dentro de una barca de oro pero sin remos.
En Estío, además de abofetear a la hipocresía de la alta sociedad estadounidense, Wharton consigue dibujar con maestría a los grandes personajes de la novela: Charity, una joven soñadora e impulsiva que vive en una sima de hastío y dudas, el abogado Royal, que es el padre adoptivo de la joven y su antítesis, y Lucius Harney, un apuesto arquitecto de la ciudad que decide pasar el verano en North Dorme y que provocará en Charity un caudal de sensaciones hasta entonces desconocidas.
Wharton consigue aportar una profunda hondura psicológica a los personajes, reprimidos en una sociedad encorsetada, prestando especial atención a sus gestos, sus movimientos y, principalmente, a la expresión sincera de sus caras, que pocas veces consiguen contradecir a sus instintos.
La novela de Wharton, que acaba de ser traducida por Veintisieteletras, contiene una prosa exquisita y descriptiva. «Ninguna novelista norteamericana, de cualquier raza o ideología, puede compararse en eminencia estética a Edith Wharton», apuntaba Harold Bloom sobre el estilo de la escritora. Estío confirma esta opinión con una narración sólida, sin contratiempos, constante, que consigue captar la atención del lector, que no podrá abandonar la lectura hasta conocer su desenlace.
La naturaleza es otro de los elementos clave del texto, convertida en un símbolo de lo prohibido, de la brutalidad del mundo, de la ausencia de la razón, del imperio de los sentidos, completamente repudiada por las altas esferas. Charity se refugia en ella una y otra vez, tratando de encontrar su origen, sus raíces, queriendo ser compañera de la hierba o los árboles, unos seres vivos que sólo saben hacer eso, vivir.
- Estío
- Autora: Edith Wharton
- Traductora: Diana Falcón
- Editorial: Veintisieteletras
- Número de páginas: 211











