Brighton 64 – 02/04/2011 Sala Sol. Madrid
El sábado 2 de abril, alrededor de las once y cuarto, Brighton 64 salía al escenario de la Sala Sol de Madrid, ignorando que pocos minutos después, G. Piqué le daría la victoria al F.C Barcelona sentenciando así esta plutócrata liga. Hecho futbolístico, algo intrascendente, que quizá retrasara el concierto de la mítica banda de barcelona.El grupo liderado por los hermanos Gil, y que a principios de los 80 había encabezado en España el denominado revival mod, se reunía 30 años después para darse ese nostálgico y relativo baño de masas del que quizá, no había gozado en su momento. Para ello, Ricky y Albert Gil se han hecho acompañar en esta gira, de la formación más sólida que tuvo el grupo, entre 1985-1987, es decir, de Tino Peralbo a la batería y Jordi Fontich al teclado.
El suyo fue uno de esos conciertos que despiertan toda la mitomanía e idolatría que siempre ha sobrevolado el movimiento mod. La concurrencia esa noche, se repartía entre la vieja guardia, sus meritorios sucesores y algún que otro curioso. Lo que tenía claro todo el mundo era que se trataba de un concierto para disfrutar, abrir bien lo ojos y guardar en la memoria algo que presumiblemente ya no se repetirá nunca más. La ocasión perfecta para dejarse llevar por esa explosión juvenil que siempre cuesta detonar.

En cuestión de algo más de una hora, se cepillaron 18 canciones muy bien gestionadas, rutinaria salida del escenario y final de concierto con La casa de la bomba, aquel impresionante single de 1986, como himno transgeneracional para la posteridad.
Disuelto oficialmente en 1987, Brighton 64 se ha ido reuniendo para varias ocasiones especiales, lo que junto la actividad musical de los hermanos Gil al frente de sus diferentes proyectos, ha hecho que la banda no perdiera parte de su oficio. Y aunque la frescura, evidentemente se haya disuelto en la considerable brecha del tiempo, la fortaleza de canciones como Barcelona Blues o Fotos del ayer, sigue intacta.
Ellos agradecieron los incansable aplausos de un público nostágico que al grito de “We are the mods”, seguía enalteciendo a un grupo antológico, añadiendo con ello unas cuantas líneas más a la leyenda, la de nuestra música, que bien valdrá la pena recordar pasados los años, con grupo como Brighton 64.











