Las carreteras que llevan de Bangkok al noreste del país recorren más tiempo que espacio, como bien sabe el director Apichatpong Weerasethakul, alias Joe. Desde la urbe cosmopolita y postmoderna que se ha convertido la capital de Tailandia, uno puede pasar en unas pocas a horas a un mundo rural, casi primitivo, donde residen espíritus como los que ya habitaron la segunda parte de su Tropical Malady (2004). Es precisamente dentro del Primitive Project de este director singular donde Joe ha querido ubicar su última película, Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas, Palma de Oro del último Festival de Cannes.
Originariamente la historia de Boonmee procede de un personaje real con el mismo nombre. En 1983 se publicó El hombre que puede recordar sus vidas pasadas, escrito por el abad del monasterio de Isam donde el verdadero Boonme ejercitó la meditación. El libro trataba de cómo Boonmee podía ver sus vidas pasadas, con la peculiaridad de que todos sus renacimientos ocurrían siempre en la misma zona.

A raíz de la lectura del libro, el director viajó al noreste del país en busca primero de su pueblo natal y posteriormente de los pueblos de parte del equipo de rodaje. Terminó en el pueblo de Nabua, donde grabó el corto Carta al tío Boonmee, en el que se narra la localización de la casa en la que se rodaría el filme.
Nabua es un lugar peculiar. Allí ocurrió una matanza de granjeros a manos de tropas del gobierno en 1965. Nadie del pueblo que visitó el director quería recordar ese pasado trágico. Como contraposición al silencio de los recuerdos malditos, el director sitúa a Boonmee, un hombre que parece tener la memoria de la que el resto carece.

La larga estancia del equipo en el noreste del país sirvió también para que los recuerdos del propio Joe se juntaran a las evocaciones de Boonmee como si las memorias fueran parte de una colectividad inmaterial. Así, la enfermedad de Boonmee es la misma insuficiencia renal que aquejó al padre de Joe, lo que nos retrotrae a su anterior filme Syndromes and a Century (2006). La decisión de rodar con película de 16mm, granulada, con una fuerte presencia de azules y verdes, hace que se asemeje a la fotografía de las películas tailandesas que Joe veía de niño. Y los fantasmas de ojos rojos en la oscuridad son otro recuerdo de las viejas películas de terror de su país.
Uncle Boonmee se inicia con una maravillosa escena de autoliberación animal. El argumento principal trata sobre Boonmee, un hombre de mediana edad que está muriéndose. El protagonista decide regresar a una casa de campo con parte de su familia. En la primera cena en la casa, Boonmee es visitado por el fantasma de su esposa muerta, Huay, y por su hijo perdido, que vuelve bajo la forma de un hombre-mono. Enfrentado ante su propia muerte y pasado (“Mis pasadas vidas como animal y otros seres se enfrentan a mí”), con la incógnita de si su estado es el producto del karma provocado por sus acciones del pasado, decide viajar hasta su lugar de nacimiento, una metáfora del útero y del primitivismo. Antes, se cruzarán las memorias de vidas pasadas, con el amor como tenue ligazón. Algunas de esas memorias muestran escenas tan brillantes en su concepción como extraordinariamente ejecutadas desde un punto de vista técnico.

Historia de muerte y renacimiento, de familiares fantasmales, de hombres del futuro matando el pasado, Uncle Boonmee es una fábula poética más que una película convencional, en la que a través de dos horas el director narra de manera original y onírica una asombrosa reflexión sobre la muerte, la infancia y su memoria, la mitología y la interacción animal-humano-cosmos. Para algunos espectadores occidentales es posible que el filme le siga pareciendo confuso en su propuesta, lento en su desarrollo y excéntrico en su resolución. Mi consejo personal es que el espectador deje de luchar contra la ansiedad del significado y se relaje contemplando esta historia eterna de largos planos y montaje invisible. Poesía visual excepcional, Joe nos recuerda que el cine más vanguardista y de mayor calidad se está haciendo en Asia desde ya hace unos años, y que él es un maestro de lo mágico y espiritual: lo sublime.
- Uncle Boonmee recuerda sus vidas pasadas
- Título original: Loong Boonmee raleuk chat
- Drama, Tailandia, 2010
- Director: Apichatpong Weerasethakul
- Reparto: Sakda Kaewbuadee, Matthieu Ly, Vien Pimdee, Jenjira Pongpas
- 114 minutos
- Estreno en España: 3 de diciembre de 2010
- Distribuida por Karma Films









Delicia de película y de director… Y muy buena argumentación del contexto de la peli.