Hace cosa de un mes un torbellino se apoderó de mi piso, y por tanto, y como era de esperar, también lo hizo de mi vida. Un torbellino de pelusa rojiza y tumultuosa, que ha sacudido sin descanso cada una de las estancias de esta mi pequeña morada. Un torbellino que, por motivos que ahora no vienen a cuento, colabora en cambiar de canal de televisión casi tan bien como lo hago yo. Este torbellino se hace llamar Montse. Y digo se hace llamar porque para dirigirme a ella por entre mis labios sólo emanan palabrejas como Macu, Lore o Waka.
Hace cosa de una semana su chico vino a pasar un par de días con nosotros. Con ella, debería matizar. Aproveché los ratos en que por motivos de trabajo ella se ausentaba para platicar amigablemente con él, como si nos conociésemos desde la época de Matusalén, vamos. En uno de aquellos momentos y mientras disfrutábamos y discutíamos (pues ambas palabras no tienen que verse obligadas a enemistarse), por una de nuestras bocas, no recuerdo si de la mía o de la suya, surgió el nombre de Stanley Kubrick. Lo que sí recuerdo es la rapidez con la que él me comentó que la próxima vez me traería alguna de sus películas, que las tenía todas gracias a una colección de quiosco de esas que vienen con algún diario nacional o provincial.
Y así ocurrió. Siete días después, al levantarme y estirar mis anquilosados músculos, tras las legañas de mis ojos pude distinguir tres películas en DVD apoyadas tácitamente sobre la mesa del salón. ¡Pero qué es esto, pensé yo! Tamaña extrañeza se debía a que ninguno de los títulos había oído yo en mi vida. Ingenuo de mí, me dije, que parece que lo sabes todo. Y es que siempre había pensado, como imagino que les ocurrirá a muchos (hecho éste que no justifica mi arrogancia), que prácticamente todas las películas de Kubrick eran Espartaco, La naranja mecánica, Lolita, 2001: Una odisea del espacio y El resplandor. Grato error el mío.

Ayer por fin me decidí a ver, y no sin cierta reticencia, una de ellas, El beso del asesino, de 1955, rodada cuando Stanley Kubrick apenas contaba con veintisiete años. No voy a engañar a nadie; me pareció realmente buena. O tanto como le puede parecer a un servidor de veintiséis años al que todavía le queda mucho cine por ver. Y es que en apenas sesenta minutos Kubrick nos trasporta al Nueva York ausente de color de las mejores películas del cine negro. Una historia de dos seres embutidos y constreñidos en los más honestos de los desánimos y pesares, rodeados a su vez de seres fríos, calculadores y perversos. Dos seres por tanto abocados en principio a la tragedia. Con una fotografía aplastante y una banda sonora moteada por unos sonidos agudos y unos toques casi equizofrénicos que debemos agradecer a varios instrumentos de viento, Kubrick, a través de varias secuencias en las que lo menos relevante llega a ser los diálogos que entre uno y otro se despachan, consigue intensificar y unificar ambas historias en una, la cual atrapa y perturba hasta el final, dejando al espectador casi petrificado, sin querer ni por un solo momento olvidarse de la angelical cara de la actriz, y deseando fervientemente que su mirada no desaparezca jamás de la retina de su memoria.
Fotograma de El beso del asesino
Como si de un trapecista se tratase, y balanceándose a ratos sutilmente con la imagen del cine alemán más existencialista de principios del siglo XX, Kubrick nos sumerge en un almacén de maniquíes donde el terror más sublime intenta confundirse con la propia secuencia de la pelea entre el protagonista, un boxeador venido a menos, perfecta encarnación del antihéroe enfrentado con el mundo que le rodea, y su enemigo, el gerente de un local que pretende evitar a toda costa que su amada se vaya con él. Qué grande todo, me dije, qué elección más acertada la del gran maestro, expresión esta que gusta de quienes amamos por idolatrar a quienes por un breve espacio de tiempo consiguen remover nuestros sentimientos más tullidos. Con un manejo de la cámara que recuerda al olvidado Max Ophüls y un montaje con ciertas reminiscencias del afamado Sergéi Eisenstein, el gran Kubrick nos intenta regalar ciertas alusiones de lo que llegaría a ser su ínclita filmografía posterior.
La película llegó al THE END y me acordé entonces del chico de Montse y del gran acierto que había tenido con la elección de El beso del asesino. Y me acordé también de Montse, con la que tan buenos ratos comparto frente a ese puzzle de cinco mil piezas que aúlla constantemente para que dejemos de hablar y avancemos de una vez y por todas. Gracias, pues, a ese torbellino de pelaje buriel y alborotado por hacerme comprender que vivir en soledad está muy bien, más que bien, pero que vivir en compañía, siempre que ésta sea grata, resulta algo realmente fascinante e inolvidable.












Brillante artículo.P.S.
Pimpollooooooooooooooooooooooo!!!!
todo , todito todooooo q me he leído!!! jajajajaja y lo bueno es q me ha gustado!! q ya sabes q yo y la lectura somos poco compatibles…..
De aquí al estrellato!!!
Bueno señor Mikel, me as puesto los pelos de punta, simplemente impresionante.
Pd: Recuerdos a Montse y que sepas que empiezo a tener necesidad de cultura casi tanto como de verte…………
Valla!! Sabía que habia una faceta de escritor en ti pero no sabia que de este nivel!! Enhorabuena. ¿Ya sabes que es lo siguiente que quiero leer, no? Que supongo que ahora que tienes mas tiempo (lo que te deja el puzzle, claro) los tendrás casi terminados.
Me ha encantado, yo que sé donde vives, que me trasladen de nuestro pueblo al Nueva York ausente de color. Tienes algo en común con el maestro Kubrick: esa cosa llamada creatividad. Explótala y nos alegrarás de vez en cuando.
¿Para cuando algo de Joseph L. Mankiewicz?
Qué pasada!no sé como tienes esa facilidad para expresar lo que quieres, espero ansiosamente, y a pesar de tener poco tiempo, el siguiente artículo. Me ha encantado.
Atractivo y ameno artículo, ahora tendré que ver la película. A ver si te animas con Lynch.
Gracias por todos vuestros comentarios. Se agradece, aunque sea a través de la pantalla, que alguien disfrute con lo que uno escribe. Pues no sé cuando, pero seguro que algún día me atreveré tanto con Lynch como con Mankiewicz. Prometido. Tiempo al tiempo, suelen decir. Pablo, me alegra que te haya gustado. Además, le diría a la Pimpolla que enhorabuena por haberlo leído, que no es poco, Al Muy Jodido, le agradezco que le haya parecido impresionante y que guste de mi compañía, a María que cuando de a luz y tenga algo de tiempo tendrá lo que pide, a César que gracias por esas magníficas clases de interpretación durante nueve o diez años, a Iñaki que lo siento mucho, pero por lo menos desconectas de lo tuyo, y a Carlos que gracias y que ahí estaré cada semana. Gracias a todos y espero que repitáis en Koult.
Como siempre, espectacular. Haces que todo lo que haces, valga la dedundancia sea especial. Tienes un don innato. Gracias por todo.
Grande, Mikel. Grande.
Hay que ver que bien conservado estas para haber estado a principios de siglo pasado viendo cine alemán. Que te sigas conservando tan joven. ¿Para cuando un comentario sobre “El fontanero, su mujer y otras cosas de meter”?
Mikel! ¡ Vaya sorpresa! No sabía que escribías tan bien. Me ha gustado mucho tu artículo. Saludos
Bueno, ya lo he leído tranquilamente y Vaya, vaya, vaya!!!!! Pero qué bien escribes…aunque eso ya lo sabía desde hace casi 2 años, con algo que tú escribiste que me emocionó!!!.
Yo también tengo muchas ganas de leer “otra cosa” que ya sabes, voy a ser tu fan nº1 !!
Un besazoooo.
Muy grande Mikel! Impresionante redacción. A ver si algún día estamos y me recomiendas libros y películas, que siempre das en el clavo.
Sigue así!!!
Que artículo más… WAKA WAKA!!! Muy bueno, en serio, me has dejado con ganas de ver la peli.
Ale, sigue así, que aquí estaremos para leerte mientras mantengas este nivel (que sé que lo harás)
Gracias a Nat Nat, Anaïs, Rodana, Virgina, Mari Jose, Jimy y Leire por haber leído el artículo y por sus comentarios. Espero que todos repitáis en esta revista. Un abrazo.
aupa mikel!!como t aburres maxo!!aunq ai q reconocer q sabes escribir..ma gustao!!!para cuando el siguiente?q esto engancha!!
Kaixo Mikel,
por fin, ya lo leí. Lástima que ya no esté una para este tipo de argumentos, últimamente me lo paso bien con Toy Story, Shrek y esas cosas…
De todos modos estos títulos me los guardo para cuando sea mayor y no me quede roque en cuanto apoyo la cabeza en la almohada.
Zorionak!!!! no me pienso perder un sólo artículo, así que a producir.
Ah, soy la vecina de al lado, que con este nombre difícil de identificar (yo por despistar, ya sabes).
zorionak Mikel!!!!
ya sabía yo que tenías facilidades para redactar un buen artículo como éste, sabíamos de tu gusto por la literatura y de tu interés por el cine…ahora has unido todo ello y has dado a luz estas estupendas líneas…me alegro mucho…algún día quiero que trates con buen criterio el cine de carácter histórico y su utilización política en la mayor parte de los casos…
y ya sabes…nos vemos por Gran Vía…
XRA
Eres muy grande mikel, simplemente genial no tengo mas palabras. Te felicito
Muy bueno, Mikel, aunque no haya visto la peli. Que sigas viendo y criticando pelis.
Enhorabuena.
Gracias Maite, espero que me sigas, aunque en la distancia, leyendo cada semana. Gracias también a Zeboion, Mafalda, Xabi e Iban por tan halagadores comentarios. Os espero cada semana. Un abrazo a todos.
Me ha despertado cierta curiosidad…algún día de estos la veré y eso que a mí ni el cine antiguo,ni el de terror me emocionan demasiado.Un saludo.
Esta bien que la gente alabe tus primeros trabajos para animarte, pero en realidad todos nos hemos dado cuenta que no vales para esto… Así que sin ser muy duro y por tu propio bien te digo que lo dejes ahora que acabas de empezar y no habrá mucha gente que se pueda reír de tí.. jajaja.
P.D: Es coña! Esta muy bien trabajado y ya me alegro que te hayas animado a hacer algo de esto. Muy bien redactado e interesante. Por cierto habrá que celebrarlo y hacer una cena,no? Cuídate y sigue así.
Pues que he leído tu artículo, y me ha gustado. Es más, se me ha hecho corto, como que tenías que haber profundizado más, en mi humilde opinión, que está bien, porque sacas varias cosas, pero hablas muy poquito de ellas, que me ha sabido a poco. Eso es bueno. Igual es que tenías que hacerlo así de cortito. Pero entonces, menos asuntos, y más de ellos. Pero eso es que me ha gustado. ¿te ha encontrado ya algún cazatalentos?
Como no hay 1,2,3, ¿iremos al programa DAME UNA PISTA?
Me ha encantado!!!!Estrenarse con Kubrick es un acierto…me has encandilado una vez más,sigue así…
Estoy de acuerdo con Nat!!!! ESPECTACULAR!!!! Me encanta!!! No había leído nada tuyo Mikel, pero de momento me encanta… Esperamos más…
Gracias a Maider, Ángel, Araceli, Cris y Masi por animaros a leer el artículo y vuestro comentario. Un saludo.
Talento no te falta, majo. Menos mal que no has usado la palabra “monográfico”, porque no hubiera entendido nada…
Zorionak!