A estas alturas, renegar de un hype se hace tan complejo como no dejarse llevar por la euforia de la Roja. Lo normal es que la Selección nos deje con caras de besugo en cuartos, pero a veces la realidad supera las expectativas y el catenaccio italiano es abierto con suma facilidad. Mientras tanto, la estadística nos dice que mejor mantener las Converse pegadas al suelo, por mucho que el NME inunde sus portadas con titulares sentenciosos sobre el último fenómeno de banda myspace.
Una de las últimas sensaciones pop que estuvieron presentes en el último Primavera Sound sólo han sacado un EP. En 2009 y titulado Summertime! Están agotados de girar tanto que su esperadísimo debut en largo se hace esperar agónico hasta principios del eminente junio. Durante todos estos meses todo lo que ha rodeado a The Drums estaba conjugado en futuro, cuando el presente simplificaba mucho más su rotunda actualidad y su música no paraba de dialogar con el pasado.
Su tema estrella de Summertime! ya ha sonado en un spot de una marca de automóviles francesa. Let’s Go Surfing nos hace creer que estamos en el verano del 63, aunque los videoclips de sus nuevos singles (Best Friend o Forever & Ever Amen) hace que estos efebos neoyorquinos parezcan sacados del Manchester lánguido de The Smiths. Será la estética de luz saturada y esa lente que provoca que sus videoclips nos retrotraigan a un cine social británico pasado por el matiz de la teen angst. Vamos, como si Stephen Frears no hubiera renegado de los orígenes literarios de Alta Fidelidad y le hubiera salido un fresco victoriano de la generación de finales del siglo XX.
The Drums son jóvenes, bellos, de tez de porcelana y con sensibilidad suprema por un sonido que evoca naturaleza: tienen una esencia bucólica, romántica y hasta sus historias de autoculpa (I Felt Stupid) te retrotraen a gestos, lugares o situaciones fuera de la latencia de sus sentimientos.
Los 25 minutos escasos del EP dibujan un paisaje emocional que parece comenzar en una fiesta vespertina en la playa con nubes de algodón junto a los Beach Boys, se les van acoplando los Orange Juice y terminan de borrachera con Joy División. Down by the water, hasta supera el revival oscuro que los Glasvegas nos regalaron en 2008 sobre las baladas made in Phil Spector y la sencillez de sus letras, donde no paran de repetir que es duro llevar a cabo la cascada de emociones e ilusiones latentes, se amoldan a melodías insistentes, primarias y directas.
La voz de Jonathan Pierce transmite un carisma que riñe con su rictus facial de juventud hitleriana y con cierto aire anecdótico a un Guti, que nos vuelve a hacer pensar que hay futbolistas virtuosos e irregulares que nunca ganarán un Mundial, pero siempre nos quedarán sus aisladas genialidades. Al menos, nadie nos arrebatará este hype tan estimulante y redondo.
- Summertime!
- The Drums
- Pop
- Sello: Moshi Moshi Records
- Año: 2010
- Puedes escucharlo en Spotify











