Hay artistas que tienen canciones perfectas, que parecen tocadas por algún tipo de magia especial. Glen Hansard y Markéta Irglová ya tenían esa enorme facilidad antes de hacerse mundialmente reconocidos con el Oscar a la Mejor Canción Original en 2008, y dos premios Grammy, por las canciones de la película Once. Sus canciones eran redondas antes de los premios y el reconocimiento, y en su tercer trabajo, Strict Joy, presentado ayer en Madrid, demuestran que lo siguen siendo.
La expectación para la primera visita del conjunto a Madrid era enorme. Las colas comenzaron mucho antes de la apertura de puertas y, a pesar de llevar semanas agotadas, en el último momento se hizo el esfuerzo de intentar ampliar el aforo. Un público bastante ecléctico e internacional. Accedo a la sala, y ya está en el escenario Josh Ritter. “Pero que chico tan adorable”, pienso al verle ahí con su guitarra, su camisa de cuadros que parece sacada de alguna cafetería de carretera de Idaho (donde nació), una amplia sonrisa y un excelente punto de partida para un concierto de The Swell Season. Además, por él supimos que se trataba, no sólo del último concierto de la gira, sino que también era el cumpleaños de Markéta Irglová, así que invitó a la banda y la propia Markéta a cantar su última canción, una versión de Colorado Girl de Townes van Zandt. Tan a gusto estaba Josh que llego a pedir que encendieran la bola de la discoteca con un simpático “por favor”. Juro que si me lo hubiera pedido a mí, se la hubiera encendido, pobrecillo.
Pero no hubo bola de luces, y Josh se fue con una gigantesca ovación para dar paso a los inevitables ajustes de escenario. Yo por un momento me desplacé a Londres, donde vi a The Swell Season por primera vez, en un entorno un tanto diferente. No se hacen de rogar y, mientras escucho a mi alrededor a gente un tanto absurda afirmar que uno de los técnicos es Glen Hansard, se apagan las luces, y el verdadero Glen surge de entre las sombras con su guitarra agujereada y comienza a cantar, sin micros ni cables Say it to me now para dejarnos claro que lo que viene ahora es diferente. Su voz transmite fuerza, energía, pero también melancolía y una desgarradora tristeza. Tras la maravillosa introducción, entra Marketa (esta vez con una camiseta de Josh Ritter) para cantar junto a Glen en acústico All the way down, antes de dar la bienvenida al resto de los músicos.
Ambos saben perfectamente manejar un concierto, y pasan con inteligencia de canciones más recatadas y minimalistas a temas en los que la intensidad crece hasta niveles estratosféricos. Continuaron con la preciosa This Low, que según Glen habla de esa necesidad que siente a veces de quedarse en casa “viendo la televisión y encargando comida india”, y que a mí, como casi todas las canciones de The Swell Season, me consigue sacar por unos instantes de la Sala Heineken y trasladarme a una dimensión desconocida.
Vuelvo a tierra, y explica Glen que, una vez, en Australia, escaparon de su propio concierto en cuanto pudieron para ver a Leonard Cohen y que lo que más les conmovió era ese señor que tocaba con él y que era español. No hablaba de otro que de Javier Mas, que entró a tocar con ellos la canción que le dedican en el disco, Feeling the pull, y la preciosa In these arms, sólo apta para los románticos reconocidos como un servidor. Siguieron con Low rising, que sonó más americana que nunca, con el espíritu de Cohen flotando sobre la Heineken. Con The Moon, aprovechando que la luna estaba llena (“o si no lo está hoy, será mañana”), se pusieron intimistas antes de uno de los momentazos, en los que Markéta tomó el protagonismo. Le cantaron cumpleaños feliz en inglés, y enseñó uno de sus regalos: unas castañuelas. Pidió que alguien subiera a tocarlas, y una espontánea no se lo pensó dos veces. Así interpretaron una versión bastante peculiar de la demoledora If you want me. El momento de Markéta, ya sin castañuelas, continuó con Fantasy man, una canción en la que destacaron unos coros delicadísimos.
Siguió Glen, a guitarra y voz, cantando Leave, que sigue haciéndome sentir ese cosquilleo en la nuca, y que sale de su garganta a voz en grito de manera apesadumbrada y estremecedora. A estas alturas, y con el público entregadísimo, volvieron Javier Mas y la espontánea de las castañuelas para cantar Back Broke, una preciosa balada taciturna y, elevando el espíritu, una potente versión de Van Morrison a la que seguiría Paper cup, con la que entramos en un pequeño paréntesis en el que el setlist parecía perder intensidad. Con Josh Ritter de nuevo en escena interpretaron I have loved you wrong antes de dar paso a una pieza de violín de Colm Mac Con Iomaire, el violinista que les acompaña en las giras. Quizá por el bajón generalizado de los últimos minutos, al volver toda la banda, Glen quiso cantar una canción que compuso después de que le dijeran sus sobrinos que sólo hacía canciones tristes. Así hubo un paréntesis con Banana Man, una especie de reggae divertidísimo que dio paso a la parte más potente del repertorio, con las excelentes The rain y When your mind’s made up, con las que la sala se vino literalmente abajo.
Por supuesto, hubo bises. La inevitable Falling Slowly, que sigue siendo la única canción que muchos conocen de la banda, enlazada con Lies, una extraordinaria canción que interrumpió la entrada de una tarta para Markéta, que la recibió muy emocionada. El concierto se cerró con una nueva intervención de Josh Ritter para terminar, visiblemente emocionados (“you’re fuckin’ cojonudos”, decía Glen), con la apoteósica High Horses.
Con las melodías resonando en el cerebro, y sin dejar de tararear, me aliso los pelos de la nuca y confirmo, como ya sospechaba, que The Swell Season siguen siendo enormes, ya sea en una de sus grabaciones o en su excelente directo.













ENORMES, si señor.
Aún me dura la emoción de lo vivido anoche, magnífico.
Amazing!!! una noche inolvidable!! the Swell Season no pierde intensidad y pasion con el paso del tiempo. Espero que Madrid sea siempre destino obligado en sus giras, creo que se quedaron con muy buen sabor de boca.
A mi me pareció entender que Josh lo que quería era que apagaran el foco de luz que le estaba dando de pleno y le molestaba, no que encendieran la bola de discoteca… pero bueno, puedo estar equivocada.
¿De verdad la joven de las castañuelas era una espectadora no preparada? Si es así, increible su simpatía, sensibilidad y buen hacer en el escenario. ¡Enhorabuena!
Fuí exclusivamente desde La Rioja a ver el concierto y no me arrepiento en absoluto, a pesar de que llegué a casa las cuatro y media de la madrugada. Lo haría mil veces más si pudiera… INOLVIDABLE…
A mi me dijeron, vente a este concierto que te va gustar. No los conocía y tampoco van mis preferencias por ese estilo musical, pero me pareció uno de los mejores conciertos de los que he asistido. Muy buenos músicos, muy buen comunicador y consiguieron crear un ambiente muy emotivo donde todo el mundo parecía feliz, aunque las canciones fuesen tristes como piensa la sobrina de Glen. Javier Mas y la chica de las castañuelas me dejaron boquiabiertos.
Vamos, que repetiría. Aunque para la próxima me busco un taburete, porque después de tres horas y media depié no me aguantaba los riñones.
Es cierto que parecía que lo de la chica de las castañuelas estaba preparado, pero fue totalmente espontáneo, y genial, por otro lado.
La verdad es que se unieron muchos factores que han hecho de este un concierto fantástico. Eso sí, me uno a la opinión de que para el próximo, mejor en un auditorio o teatro, porque el estilo y el formato lo piden a gritos.
Ahí va una de las escelencias de la noche…
http://www.youtube.com/watch?v=W2X6WBSqfQs
nosotros nos pegamos una paliza de viaje para verlos y no me decepcionaron en absoluto. Para mí gusto sobraba Josh Ritter ( no soportaba su sonrisa mientras cantaba canciones tristes ), Marketa ( porque aunque canta bien es muy sosa ) y la canción del final con ese coro…
hola a todos! soy la chica de las castañuelas. quería daros las gracias a todos porque desde el escenario se recibía muchísimo calor y cariño del público y estaban tan nerviosa que me ayudó bastante. espero que disfrutárais del concierto tanto como yo, para mí va a ser sin duda inolvidable.
en la vida hubiera pensado que mi hacer con las castañuelas me llevaría a compartir escenario con swell season y javier mas. intenté hacerlo lo mejor posible a pesar de las circunstancias (eran malillas, a mí me temblaban las manos y no quería romper el clímax creado entre los músicos y el público) gracias de verdad por vuestros aplausos.
si alguien tiene imágenes en foto o en vídeo, tanto de mi aparición inesperada como de todo el concierto, os agradecería que me lo enviárais, porque olvidé mi cámara: beita.serrano@gmail.com y muchísimas gracias de verdad a todos los que habéis estado alli viviéndolo conmigo!
Esta es la segunda vez que pongo mi comentario. No sé si lo estoy duplicando pero es que no lo veo..
Bueno quería decir que me encantó el concierto, que no se puede describir la sensación de escuchar en directo la voz desgarrada de Glen Hansard tocando con su guitarra casi rota. Yo me hubiera quedado con él, el violinista y el otro guitarrista y hubiera quitado todo lo demás ( Josh Ritter – simpaticón pero bastante soso, como Marketa-una voz preciosa pero se mostraba impávida en el escenario ). Me hubiera gustado que hubiera cerrado el concierto con una canción distinta, para mí la que cantó es la que menos me gusta del nuevo disco, aún así estoy deseando volver a verlos
Lo del Domingo ha sido probablemente el mejor concierto que he visto en mi vida, hasta minutos antes no sabía si iba a poder entrar lo que potenció los nervios que sentía provocados por la posibilidad de tener a estas bestias cerca, y todavía me estoy recuperando de el golpe que me pegaron en el pecho, ¡qué emocionante, joder! Para mi no sobró nada y menos Marketa, por Dios, que sacrilegio decir eso, es la representación perfecta de la fuerza de la dulzura. No sé, me quedé hasta triste cuando se acabó porque me quedé con la sensación de querer tenerles cerca siempre. Ir raibh agaibh maith millas, thanks a lot, mil gracias,díky.
Probablemente el mejor concierto de mi vida, por algo llevaba meses esperándolo. Ellos espectaculares, el público entregado, Glen de lo más simpático, y Marketa dulce y tímida como es. Fue tremendamente emocionante.
Y después está Beatriz… chica, lo tuyo fue increible, diría que has nacido para estar en un escenario, qué naturalidad!!, me encantó. Por cierto, si te mandan algún video de tu momento compártelo con tus fans, por favor
hola fanny, muchas gracias por tu comentario.
no sabes qué lujo lo que viví el domingo.
han colgado en youtube dos vídeos de mis apariciones, el primero de “if you want me” y el segundo de “back broke”:
http://www.youtube.com/watch?v=Q4hvqtfL87o
http://www.youtube.com/watch?v=6fjVupnx83E
espero que lo disfrutéis tanto como yo, que cada vez que los veo me vuelven a temblar las manos!
un saludo a todos.
Beatriz, estuvo genial que te fueras a saludar a Glen y le tocaras esa barbita irlandesa pelirroja, qué gustazo!!:-)
El mejor concierto de mi vida, no se si por la cercania con el público, por lo pequeña de la sala, o porque ellos son simplemente geniales.
Por cierto Beatriz fantastica, yo creo que me hubiese muerto.¿te dejaron entrar a verles? Que envidia¡¡¡¡
Hola a todos de nuevo.
imagino que algunos ya lo sabréis, pero han confirmado fecha de nuevo en madrid para el 18 de octubre en el haagen dazs (teatro calderón).
a día de hoy, en su web, no está publicada la fecha ni la posibilidad de comprar las entradas, pero lo anunciaron en su página de facebook y la noticia ya ha sido confirmada por algunos medios del país.
espero que nos volvamos a ver por allí. un abrazo a todos.
Les vi en el teatro Victoria Eugenia de San Sebastián. Genial Swell Season