Literatura

Entrevista a Javier Pérez Walias (Parte II)

Por Hasier Larretxea 20 mar 2010 1
Entrevista a Javier Pérez Walias (Parte II)

Con motivo del Día Internacional de la Poesía el próximo domingo 21 de marzo, publicamos esta extensa entrevista en tres partes, realizada por Hasier Larretxea a Javier Pérez Walias.

¿Inspiras poesía porque te rehuye la luz en cada esquina? ¿Qué puede aportar la poesía a la persona? ¿Qué debería aportar?

La carencia es la condición primera para sentir la necesidad de salir a buscar aquello que añoramos. La oscuridad, simbólicamente, es el estado necesario para poder encender la luz de la curiosidad y del entendimiento. La poesía también tiene un poder terapéutico, es el bálsamo para la ceguera del pez.

¿En qué consiste ser poeta? ¿Qué es la poesía para Javier Pérez Walias?

La poesía hay que entenderla como búsqueda constante, como indagación, como conocimiento, pero sobre todo como transmisión de aquello que realmente nos conmueve. La poesía se acerca bastante a lo mágico: en ambas formas de expresión se dan la mano lo tangible y lo aparente por medio de la imaginación, la ilusión y la belleza. Sin imaginación, sin el engaño de la belleza no hay arte y sin arte…

¿Para qué puede servir escribir?

La escritura, la expresión que se corresponde con lo que queremos transmitir, casi siempre surge de una necesidad, de una inquietud, de la incertidumbre, y su hallazgo supone cierta calma para el espíritu. A partir de aquí, la escritura sirve para comprender el sufrimiento, para mitigarlo, para odiar, para compartir, para amar, para deshacer límites, para huir, etcétera. Pero ante todo, las palabras son para la vida, son la conciencia para nombrar la esperanza.

¿En qué tienes fe?

Como dice Baltasar Gracián en la cita con la que abro una de las partes de Largueza del instante “Ahora me confirmo en que todo el mundo anda al revés y todo cuanto hay en él es a la trocada.” Confiemos en que las generaciones más jóvenes den pronto un vuelco a esta situación. A pesar de ello, creo firmemente en las personas, en la palabra dada, en la poesía, sobre todo cuando se mantiene alejada de la especulación y de cualquier finalidad ruin para la que nunca debió ser concebida.

¿Cuáles dirías que han sido los poetas influyentes o admirados por ti en la poesía en castellano?

Mis lecturas están muy presentes en mis libros, bien en citas explícitas y dedicatorias, bien en referencias más o menos veladas o bien por medio de analogías: desde la poesía de Jorge Manrique, pasando por la poesía mística y barroca, la poesía inteligente de Juan Ramón, la del Grupo del 27 (no la de todos ni toda la obra de determinados autores) hasta llegar a la de Valente, Claudio Rodríguez, Antonio Gamoneda, Rafael Pérez Estrada, Aníbal Núñez… Pero, como se suele decir, aquí no están todos los que son, aunque sí son todos los que están.

¿Qué piensas de la poesía que se realiza en estos momentos en el Estado?

Tener noticia de la poesía que se escribe hoy en español no es difícil. Las Nuevas Tecnologías de la Información así lo favorecen. Ahora bien, este hecho no debe suponer la creencia de que todo lo que se publica en la red o de forma impresa tiene altura poética. Echo de menos, a menudo, cierto celo por el cuidado del idioma, un uso más preciso de los resortes estilísticos, cierto mimo para con el ritmo y percibo que gran parte de la poesía actual, no toda ni mucho menos, se sustenta más en la ocurrencia, en el puro fogonazo sentimental, en la búsqueda desesperada de fórmulas transgresivas que en el uso de la imaginación y el trabajo. La poesía debe mantenerse alejada de toda improvisación estéril. Esto no quiere decir que no nos encontremos con libros sobresalientes de poetas jóvenes y no tan jóvenes. Por otro lado, me interesa mucho la poesía en español que se está escribiendo ahora al otro lado del Atlántico.

¿Cuánto dura un instante? ¿Para qué se alarga?

Precisamente de instantes y espacios reales y afectivos está hecha la existencia, de lo que se trata, es de que un instante acabe habitándonos como un espacio temporal perdurable. Este hecho acontece, con mayor o menor intensidad y dependiendo de la pericia y el oficio de cada uno, en el poema. Como dijo Antonio Machado, la poesía es palabra en el tiempo.

¿Qué es el tiempo para el poeta que publica un poemario titulado Largueza del instante?

Explicar, desde la perspectiva del autor, el significado de un libro siempre es difícil. Estaríamos hablando de una reflexión sobre el fluir inevitable del tiempo y el intento de aprehenderlo en su doble vertiente emocional (fugaz y perdurable): “Los peces de la vida y de la infancia también reclaman su alimento, / su porción de cebo blanco en el poema”.

¿Ayer, hoy, o mañana?

El paso del tiempo no debemos relegarlo al ámbito de lo circunstancial y sí, por el contrario, comprenderlo desde los efectos físicos y emotivos que produce sobre el hombre. La memoria, el aquí y ahora y los anhelos e ilusiones del mañana obedecen correlativamente a la idea de pasado, presente y futuro. El transcurrir imparable de las horas no nos es ajeno en ningún caso, es consustancial a la condición humana.

Fotografía: L. Cordero.

Sigue la entrevista con Javier Pérez Walias: Parte I Parte III

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