Llevábamos cuatro años sin saber nada de Tété, desde aquél mágico y conceptual La Sacre des Lemmings et autres contes de la lisière (2006). Ahora vuelve con un trabajo algo rupturista, su disco más arriesgado y sobrecogedor. Doce cortes componen este Le premier clair de l’aube (La primera luz del alba, 2010) que, con su premonitorio título, habla de su propia voluntad de comenzar una nueva etapa. Un nuevo período musical en el que ha querido viajar hasta Portland, en el estado de Oregón, donde ha grabado el disco a los mandos de Steve Berlin.
Y esta vuelta de tuerca no sólo recupera al mejor Tété, lleno de frescura, sino que lo actualiza y lo renueva con una sonoridad que recoge lo mejor de su discografía y los sellos de identidad del artista, como esos coros maravillosos que aderezan canciones llenas de psicodelia, de guitarras distorsionadas y reminiscencias que van del folk al blues, a quien él mismo hace referencia en uno de los temas, Maudit blues. Le premier clair de l’aube suena acústico y crudo, pero también es un disco directo y mágico. Un disco que suena americano, pero que también suena a Tété. Especialmente se agradece que en el cambio de sonoridad no haya incluido un cambio en el idioma y mantenga el francés en los textos de las canciones.
El single escogido para presentar este trabajo es L’envie et le dédain (El deseo y el desdén), una críptica canción que incluye una pequeña referencia a Losing my religion de R.E.M. en la melodía. Le bal des boulets y Maldit blues son tremendamente pegadizas y se adhieren desde la primera escucha. Como si nos remitieran a un bar de carretera. A un paisaje de dominante verdosa en una road movie. Por su parte, Les temps égarés es una colorista y calmada canción llena de vida. Le premier clair de l’aube es puro folk, una preciosa balada acústica con poco más que guitarra acústica y voz, que parece remitirnos a las montañas que probablemente presidieron la grabación del disco.
Sin duda América está muy presente a medida que avanza el disco, en medio de juegos de palabras y estrofas que encajan como un puzzle, 1770 es un corte más áspero en lo musical, más oscuro. Doux mojo por su parte , mientras que el folk se vuelve a hacer más presente en Ad libitum, donde de nuevo destacan los estribillos y esos coros que pueden volver luminoso el día más oscuro. Petite chanson es otra de esas canciones “bonitas” de Teté, con silbiditos, un punto infantil y una pequeña dosis de azúcar, que nunca viene mal.
Como marca de la casa, de nuevo en este trabajo se incluyen dos pequeños cortes en medio de las canciones que sirven como nexo. 36’70 hace referencia a la duración del disco, y es una arrolladora y brevísima presentación del propio álbum. Serendipity 44, por su parte, es un interludio musical de 23 segundos, que se corta bruscamente por el apoteósico y optimista cierre del disco, Bye-bye.
Como es habitual en Tété, el disco no es excesivamente extenso (poco más de treinta y cinco minutos), por lo que se han añadido tres bonus tracks en directo, recuperando una de sus mejores canciones, Fils de cham, junto a versiones en directo de L’envie et le dédain y Petit chanson. Con todo, este nuevo disco de Tété nos recuerda la genialidad de este compositor afro-francés y ofrece, una vez más, una preciosa, atractiva e inolvidable colección de canciones.
Lamentablemente, tendremos que seguir esperando a que algún día alguien se de cuenta de que en España también podría tener público un artista como Tété. De momento, no queda otra que recurrir a Spotify para escucharle y viajar a alguno de sus conciertos en la gira que comenzará en abril.
- Le premier clair de l’aube
- Tété
- Pop de autor
- Discográfica: Sony Music France
- Año: 2010
- Puedes escucharlo en Spotify
- Enlace: Web oficial









mi favorito sigue siendo A la faveur de l’automne, aunque bueno, supongo que tengo que ir escuchando el nuevo para ir acosumbrandome… y no te creas que me da que somos muchos los fans que tiene en España, a ver si viene pronto
Sí, si estoy seguro de que debe tener bastantes seguidores en España, aunque supongo que no suficientes como para editar aquí sus discos y para traerle de gira.
Sobre los discos, yo creo que ha ido mejorando con los años, pero sin duda tiene una discografía excelente.