Cuando la música es juego, las melodías huelen a infancia, a Guissona, pueblo de la Segarra leridana. Es un sitio bastante inhóspito. Acostumbra a estar cubierto de niebla muchos meses en invierno, y a torrarse por el sol durante el verano. Un sitio bastante árido y seco. Pero para mí unos de los paisajes mas auténticos que he visto. Con muchos campos de trigo y almendros, pero también con granjas y fábricas, detalla Joan Pons Villaró, músico con un gran niño en su interior y artífice de El Petit de Cal Eril, un proyecto de folk rural psicodélico, tierno y sensible, que ha recibido buena acogida de la crítica especializada y del público selecto.
Cuando hay juego, existe la vitalidad que moviliza hasta los músculos más aletargados, rastrojos, paja, la BH, los jerseys de algodón y la cara sonsrosada después de tomar un potaje hecho con el cariño de una madre. Guissona es un pueblo pequeño, donde yo he crecido y me he aburrido durante muchos años. Mi sueño era irme y conocer nuevos lugares; ahora estoy apunto de instalarme a vivir a un pueblo aún mas pequeño al lado de Guissona. Supongo que la vida del pueblo acaba enganchando. Cal Eril es una casa vieja, llena de rincones, y que respira a piedra. Yo me he aprovechado de ello para grabar el disco.
La experiencia de la escucha de I les sargantanes al sol (Bankrobber, 2009), nos lleva a los paisajes alejados del bullicio de la ciudad. A los lugares de claroscuros de las casas espaciosas. Desde la sonrisa de los animales que nos habitan, mientras el sol atraviesa el reflejo en el cristal, en un nuevo amanecer. Yo creo que utilizo mucho todo esto para mis letras, me inspiro en lo que tengo cerca. No me gusta vender una imagen bucólica de mi tierra, porqué tampoco seria honesto, al menos para mí.
Sencillez que nos traslada a diferentes lugares emocionales. Porque hay niños de todas las edades. El tiempo que se para en el trayecto del tractor. Calor de los animales inesperados que nos guiñan cuando cantamos paraparaparapapaparapapapa en “Mandolines tralará”. A mi lo del folk me ha llegado muy tarde, creo que nunca en mi vida habia escuchado folk, al menos de manera consciente. Bueno, en Cataluña tenemos a Pau Riba, Música Dispersa, Sisa, que supongo que estilísticamente se parecen un poco a lo que a mi me sale ahora. Yo siempre escuchaba punk rock de adolescente. De pequeño lo que ponían mis padres: Georges Brassens, Raimon o El Último De La Fila. Últimamente escucho muchos discos antígüos, y grupos de por aquí: Anímic, Oliva Trencada, Le Petit Ramon, Roger Mas, Joan Miquer Oliver, o el Sr Chinarro. Me gusta mucho escuchar música.
Vamos dejando atrás la imagen en el retrovisor del paisaje leridano de La Segarra, mientras escuchamos de nuevo I les sargantes al sol y sentimos cómo vuelan los objetos empolvados del hogar, esa fascinación plastidecor de la melancolía escondida en las lagartijas más veloces que el viento del sur. Canciones que huelen a niebla, al silencio en bosques donde las ramas abrazan a los paisajes que nos brinda Joan. En este viaje sonoro por carreteras comarcales, por recomendación del artífice del proyecto sonoro rural de juguete, nos despedimos con un disco antiguo de Pau Riba. Jo, la donya i el gripau es un disco muy tranquilo y muy próximo, grabado en una cueva de Formentera. Es un gran clasico bastante desconocido y que vale mucho la pena.
Fotografía: Benet Ruiz
- Discografía:
- “Per què es grillen les patates?” 2008 (autoeditado).
- “I les sargantanes al sol…” 2009 (Bankrobber).
- “Cançons de nadal” 2009 EP junto a Anímic (Bankrobber-Les petites Coses).
- Coming Soon: K7
- Próximos conciertos
- El 26 de febrero en el Centre Cultural l’Octubre, Valencia.
- El 4 de marzo en L’Hospitalet de Llobregat – Depósito Legal (Let’s Festival)
- El 19 y 20 de marzo en Barcelona – Heliogàbal (Con Oliva Trencada)
- El 27 de marzo en Lleida – Festival Músiques Disperses
- El 17 de abril en Cornellà de Llobregat – Sala Ramon Romagosa
- Enlaces: Myspace | Web oficial











Me ha encantado esta entrevista tan especial, Hasier! Y qué bueno el trabajo del Petit! Gracias por abrir ventanas.
Y gracias a tí, por saber mirar a traves de ellas, Sil.